Enrique López Albújar

Novelista pe­ruano; nació en Chiclayo en 1872. Estudió en el Colegio Nacional de Guadalupe y en la Universidad de San Marcos, explicó Histo­ria en el Colegio de San Miguel, de Piura, fue juez instructor de Huánuco, magistrado y presidente del Tribunal Superior de Jus­ticia de Tacna. Dirigió El Amigo del Pue­blo y La Prensa de Lima (1916). Su obra se desarrolla dentro de las orientaciones del realismo crítico y renovador de Hispano­américa, con atención especial hacia el ele­mento indígena. Lo más estimable de su obra se encuentra en sus Cuentos andinos (1920, v.), que continuó con Nuevos cuen­tos andinos (1937) y con El hechizo de To- mayquichua (1943).

Su identificación con las víctimas de la injusticia social, en este caso los indios, lo lleva a trazar cuadros de gran plasticidad e interés, pese a su escasa penetración psicológica. En la misma línea, construye la novela Matalaché (1929), so­bre la dura existencia de los negros en las grandes haciendas. Otras obras suyas son: Miniaturas (1895), semblanzas de bellezas limeñas; De mi casona (1924), «especie de memoria de un Bradomín criollo y tropi­cal», según frase de Luis Alberto Sánchez; Calderonadas (1930), greguerías de inten­ción satírica; Los caballeros del delito (1937); De la tierra brava (1938), poesías; Las caridades de la señora Tordoya (1950). También se le debe el drama en un acto titulado Desolación (1916). Obtuvo el Premio Nacional de Cultura en 1950.

J. Sapiña