Novelista argentino nació en Buenos Aires en 1875, hijo del rico hacendado Carlos Rodríguez Larreta. Cursó los estudios de Derecho en la Universidad bonaerense, pasó varios años en España y explicó después Historia de la Edad Media en el Colegio Nacional de su país. Ha sido enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Francia (1910-1916). Durante su estancia en España conoció a Mauricio Barres, y no cabe duda que fue provechosa la influencia recíproca. Larreta, gran prosista del modernismo, se inicia, como Rubén Darío, con las tendencias clásicas parnasianas, y a los veintiún años publica en la revista La Biblioteca su primera novela: Artemis, con personajes de la antigua Grecia. Antes, había iniciado ya su labor como periodista. Dos obras constituyen la base de su reputación y de su honor: La gloria de Don Ramiro (v.) y Zogoibi (v.).
España tiene una conexión histórica con América en el desenlace de la primera y vive espiritualmente en el ambiente argentino de la segunda. El autor siente profunda e históricamente a España desde su tierra argentina, y este espíritu se revela a través de toda su producción novelesca: Tenía que suceder (1943), Orillas del Ebro (1949), que obtuvo el Premio Nacional Cervantes en España; Gerardo o la torre de las damas (1953); En la pampa (1955) y las dos partes de El Gerado (1956), así como en sus memorias y ensayos Tiempos iluminados y La naranja (1947). Otros estudios suyos están recogidos en volúmenes como Historiales, colección de estudios y discursos (1908-1920), Las dos fundaciones de Buenos Aires (1933) y Páginas escogidas (1942). Pero el novelista y ensayista es también poeta y autor dramático, aunque estos aspectos no añadan gran cosa a su personalidad de novelista. La calidad de su poesía puede observarse en el libro La calle de la vida y de la muerte (1941) principalmente.
De su teatro, cabe distinguir el drama histórico titulado Santa María del Buen Aire (1936), sobre la expedición de Mendoza, y estos otros títulos de menor interés: La lampe d’argile (1918), traducida en 1934 al castellano con el título Pasión de Roma: La luciérnaga (1923), en verso; La que buscaba Don Juan (1923) y El «Linyera» (1923). Larreta, el gran prosista del modernismo hispanoamericano, busca a España en Castilla y el espíritu español en los tiempos de Felipe II, y no concibe después el alma y la tierra argentinas sin la presencia o el recuerdo de España. No es un caso aislado en Hispanoamérica en tal sentido; pero sí que es un caso singular en su prosa y en su creación literaria, con Reyles y pocos más, junto a otras figuras más «literalmente» americanas, pero no más literariamente ilustres, como Güiraldes, Rivera, Gallegos, Azuela y algunos otros.
J. Sapiña

