Emilio Praga

Nació en Goria (Milán) el 26 de diciembre de 1839 y murió en la misma localidad el 26 de diciembre de 1875. De acomodada familia de comerciantes, pudo Praga seguir al principio su doble vocación de poeta y de pintor. Viajó por Suiza, Francia y Países Bajos (1857-58), de cuyo viaje ex­trajo los motivos para Schizzi a penna, pu­blicado en 1865 en el periódico Rivista mi­nima. Se adhirió al movimiento literario denominado «Scapigliatura», influido por Heine, Baudelaire, Poe y Hoffman, y fue uno de sus exponentes más característicos. Llevando a su vida los principios que ins­piraban el movimiento, acabará muriendo alcoholizado. Y ello hace pensar en la triste herencia de su hijo Marco Praga (v.), crí­tico teatral y dramaturgo, que se suicidó.

Las privaciones subsiguientes a la muerte de su padre, agravadas por la familia que había creado, le indujeron a aceptar la cá­tedra de Literatura poética y dramática del Conservatorio de Milán (1865), cargo que desempeñó de un modo irregular, hasta que- al agravarse los efectos del alcoholismo hubo de retirarse Praga de la enseñanza y reducirse a pasar los últimos años de su vida como huésped de la condesa Ermelinda Dandolo, en Adro, cerca de Brescia. La parte más interesante y consistente de su pro­ducción está constituida por las colecciones de versos Paleta (1862, v.), Penumbras (1864, v.), Fiabe e leggende (1867), Trasparenze (1878). Menos importante es su producción teatral que comprende, además de diversos libretos para melodrama (I profughi fiam­minghi, 1864; L’avvocato Patelin, 1871; Ata­la, 1876; Maria Tudor, 1879), algunas come­dias y dramas en verso y en prosa, como Le madri galanti (1863), comedia escrita en colaboración con Boito; Il capolavoro d’Orlando (1867), Fantasma (1870), Altri tempi! (1875), Paolo (1883), etc. No care­cen de interés, al margen de la poesía, sus escasos trabajos narrativos: los cuentos Due destini (1867) y Tre storie in una (1869) y la novela, que quedó incompleta, Memorie del presbiterio (1881).

D. Mattalìa