Nació en Marsella el 2 de julio de 1825 y murió el 20 de agosto de 1913 en Saint-Gervais-les-Bains (Alta Saboya). Pasó una parte de su adolescencia en Florencia con su padre Demóstenes, que fue después expulsado de Francia por haber protestado contra el golpe de estado de 1851. Abogado en París, en 1848 el gobierno provisional le nombró comisario del departamento de Bouches-du-Rhône y de Var y después prefecto a consecuencia de la represión de una insurrección socialista. En 1849 reanudó la abogacía, adquiriendo celebridad en importantes procesos políticos; elegido diputado en 1857, formó parte de la oposición contra el gobierno de Napoleón III, en el grupo llamado de los «Cinco». Algunas reformas obtenidas en sentido liberal y su repugnancia a aliarse con la izquierda republicana le hicieron concebir la posibilidad de una transformación liberal del régimen imperial, y con este fin actuó a partir de 1861 mediante el «Tercer Partido» en conflicto con el ministro de Estado, Rouher, cuya dimisión consiguió a finales del 69. Así se convirtió en primer ministro y ministro de Gracia y Justicia el 2 de enero de 1870, con el encargo de elaborar la nueva Constitución y con el apoyo del centro-derecha y del centro-izquierda.
La política del «Tercer Partido» había permitido el renacimiento de una vida política y la reconstitución de los partidos pero no era válida para establecer un auténtico régimen parlamentario ni para impedir que aumentara la dura oposición republicana de Gambetta y de los demás «irreconciliables», así como la propaganda de la Internacional socialista. De todos modos, la Constitución fue ratificada mediante un plebiscito ampliamente favorable el 8 de mayo de 1870. Pero sobrevenidas las vicisitudes que determinaron en el mes de julio la declaración de guerra a Prusia, el primer ministro hubo de asumir la responsabilidad de la misma, que agravó con la desdichada declaración de que la aceptaba con «el corazón ligero» (aunque con estas palabras quiso decir solamente «sin remordimientos», ya que tal declaración le había sido impuesta a Francia). Las primeras derrotas dieron nueva fuerza a los partidarios del régimen autoritario, y el 9 de agosto de 1870 dimitió Ollivier desterrándose a Italia, donde permaneció hasta 1873. De regreso a Francia, y fracasadas las tentativas de volver de nuevo a la vida política, se entregó a una intensa actividad de escritor, publicando numerosos artículos y opúsculos, predominantemente de naturaleza política: L’Église et l’Etat au concile du Vatican (1879), Le pape est-il libre a Rome? (1882), 1789 et 1889 (1889), Solutions politiques et sociales (1894) y la interesante serie de estudios, relatos y recuerdos reunidos en los 17 volúmenes de Imperio liberal (1894-1901, v.). Del período anterior a su ascensión al poder son: Démocratie et liberté (1867), Le 19 février (1868). Pertenecía a la Academia desde 1870.
P. Onnis

