Émile Faguet

Nació en La Roche-sur-Yon el 17 de septiembre de 1847 y murió en París el 7 de junio de 1916. Alumno de la École Normale Supérieure, doctoróse en 1883 con una disertación sobre La tragédie française au XVIe siècle, obtuvo muy pronto la cáte­dra de poesía francesa de la Sorbona (1897) e inspiró en sus cursos la Histoire de la poésie française en varios tomos, que aún hoy resulta notablemente útil, a pesar de que su autor revele en ella más bien finura psicológica que un gusto poético verdade­ramente amplio y delicado.

Sus cualidades de psicólogo sagaz y óptimo experto en la aclaración de problemas ideológicos brillan asimismo en los cuatro tomos de los Estu­dios literarios (1887-93, v.), dedicados respectivamente a cada uno de los siglos de la literatura francesa a partir del XVI, y, so­bre todo, en los tres volúmenes de Polí­ticos y moralistas del siglo XIX (1891-99, v.).

Faguet colaboró también en muchas revistas como crítico literario y dramático y se re­veló siempre particularmente brillante y agudo (Propos littéraires, 1902-09; Notes sur le théâtre, 1889-95; Propos de théâtre, 1903- 1907). Confiado en la inteligencia, entendida, sin embargo, en el sentido tradicional fran­cés, de un racionalismo más bien árido y ajeno al misterio, manifestó precisamente en esta característica sus límites: son céle­bres sus incomprensiones respecto de la poesía de Baudelaire y, en general, de todo el movimiento simbolista, cuyo misticismo le hastiaba.

Ocupóse también de política teórica desde un punto de vista rígi­damente liberal (l’anticléricalisme, 1906; Le socialisme, 1907; Le pacifisme, 1908; Le féminisme, 1910) y demostró siempre un ta­lento indiscutiblemente sagaz y vivo, nota­bles facultades lógicas y, al mismo tiempo, falta de sensibilidad profunda y de verda­dera pasión, lo cual impidióle acercarse a lo que suele denominarse la «verdad».

M. Bonfantini