Eduardo Wilde

Escritor y médico ar­gentino n. en el pueblo boliviano de Tupiza en 1844 y murió en Bruselas en 1913. De padre inglés y madre argentina (de Tucumán), vio la luz en Bolivia con motivo de la expatria­ción de sus padres durante la dictadura de Rosas; su padre había llegado a coronel en el ejército argentino. Obtuvo el título de médico en 1870 y su tesis llevaba por título El hipo. Fue esencialmente médico y polí­tico; desempeñó altos cargos, entre ellos el de ministro de Instrucción Pública con Roca en su primera etapa y del Interior con Juá­rez Celman; y en la segunda etapa de Roca representó a su país en diversos países euro­peos.

Dotado de un fino humorismo y de un sentido literario innato, cultivó la narración por expansión espiritual, con los naturales descuidos en el estilo; su realismo, intensa­mente dramático, contiene ya una serie de matizaciones que anuncian el modernismo. Quizá sin pretenderlo, es una de las figuras literarias argentinas más vigorosas de su época. El más importante de sus trabajos es autobiográfico y se titula Aguas abajo (v.). El resto de su obra, producido sin plan pre­concebido y disperso en diversas publicacio­nes, se agrupa principalmente en los volú­menes titulados: Prometeo y Cía. y Tiempo perdido, y en los libros de viajes Por mares y por tierras y Viajes y observaciones.

En Prometeo y Cía. está incluido el más cono­cido de sus cuentos, Tini. Su sentido del humor nos recuerda a Dickens, y su pesi­mismo trascendente a Larra. Pero el humo­rista con sangre anglosajona en sus venas resultaba extravagante para sus compatrio­tas; y aunque sabía jugarse la vida en la lucha contra la fiebre amarilla, su heroísmo se ocultaba en una elegante impavidez que no permitía estimarlo de pronto en lo que significaba.

J. Sapiña