Nació el 5 de marzo de 1865 en Viruma, y murió el 26 de diciembre de 1933 en Tallinn. Ocupa un lugar clave en la literatura estoniana moderna, por cuanto fue el primero que en su país dio perfección artística a la novela realista. Animado, inquieto y rebelde ante cualquier imposición, tuvo, ya en la escuela regional, un conflicto con los profesores alemanes; expulsado, en parte a causa de sus mal disimuladas aspiraciones nacionalistas, hubo de ganarse duramente la vida. A los diecisiete años publicó sus primeras narraciones, de carácter cómico y realista; entre tales obras, que alcanzaron cierto éxito, cabe mencionar Vínculos secretos [Sala sidemet, 1885-88]. En 1890, durante la permanencia de Wilde en Berlín, se produjo un cambio de rumbo en su orientación literaria.
Relacionado con el movimiento socialista y la literatura naturalista entonces de moda, el escritor empezó a cultivar la novela con mayor empeño artístico y profundas finalidades ético-sociales, y llegó con bastante rapidez a la obra maestra Hacia la tierra fría (1896, v.), texto al cual siguieron en poco tiempo otras producciones del género, Adolfo Aguanieve [Vástriku Aadu, 1901], La guerra [Mahtre soda, 1902], Salvación [Lunastus, 1909] , El lechero [Maekula piimamees, 1926], etc., así como dos dramas, El milagro frustrado [Tabamata ime, 1912] y Pisuhand (1913), que difundieron cada vez más ampliamente la fama de su autor. Obligado a salir de su país luego de la agitación de 1905 contra el zar, vivió en Finlandia, Suiza y Dinamarca; vuelto en 1917 a la patria, viose nombrado primer representante diplomático en Berlín de la renacida Estonia independiente, que le honró luego con una pensión a modo de reconocimiento nacional.
K. Ristikiwi

