Eduardo Mallea

Novelista y ensayista argentino; nació en Bahía Blanca en 1903. Una de las figuras más interesantes y discuti­das de las letras argentinas contemporáneas. Estudió Leyes en Buenos Aires, pero no ter­minó los cursos. Ha hecho varios viajes a Europa y ha dado conferencias en diversas ciudades europeas. Ha obtenido en su país el Premio Municipal (1938) y el Premio Nacional de Literatura (1945), entre otros muchos. Y ha representado a la Argentina en la Oficina Europea de las Naciones Uni­das (París, 1955-1958). Dio muestras de su valía literaria, aunque en una tónica muy distinta de la que había de caracterizar a su obra, en sus Cuentos para una inglesa desesperada (1926), que algunos llegaron incluso a colocar en primera fila entre las narraciones de vanguardia.

Pero Mallea resultó ser algo más: se examina a sí mismo y ana­liza la evolución de su país y su psicolo­gía, en conexión con la cultura española y europea en general: y surge en él una acti­tud introspectiva y renovadora que preside sus cuentos, sus novelas y sus ensayos, su lenguaje y su estilo. Vuelve a cultivar la narración breve, ya en esta nueva línea, en La ciudad junto al río inmóvil (1936), buceo intensivo por el alma de Buenos Ai­res; El vínculo (1945), que contiene tres novelas cortas; Los enemigos del alma (1950), La sala de espera (1953); Pose­sión (1958), que agrupa otras tres narra­ciones breves; y La razón humana (1960), conjunto de relatos, no todos inéditos. Su primera gran novela es el Nocturno euro­peo (1935), de actitud dolorosamente crí­tica, que tiene su contrapartida en el re­lato autobiográfico Historia de una pasión argentina (1936); siguen Fiesta en noviem­bre (1938), La bahía del silencio (1940), una de sus grandes creaciones, con Todo verdor perecerá (1941), que tanto agradó a Stefan Zweig, Las águilas (1943), La torre (1951), segunda parte de la anterior; Cha­ves (1953) y Simbad (1957).

Como ensa­yista, son significativas sus obras tituladas Conocimiento y expresión de la Argentina (1935), Meditación en la costa (1937) y El sayal y la púrpura (1941), a las que podría­mos añadir sus memorias poemáticas titu­ladas Rodeada está de sueño, con sus dos partes: El alejamiento (1945) y El retomo (1946). Habría que añadir, para dar una idea más completa del autor, Notas de un novelista (1954) y la tragedia en tres actos titulada El gajo de enero (1957). Novelista, ensayista y periodista fecundo, Mallea ha sido traducido a casi todas las lenguas cultas.

J. Sapiña