Nació en Mussy-sur- Seine (Borgoña) en octubre de 1638 y murió en Montluçon el 15 de septiembre de 1701. Fue secretario de la duquesa de Angulema, y dirigió al principio una gaceta manuscrita de versos burlescos; luego empezó a componer toda suerte de obras: comedias, tragedias, novelas y epigramas. Su espíritu agudo le facilitaba buenos éxitos entre la alta sociedad, y su ingenio era aprovechado por sus poderosos protectores para sus venganzas literarias.
Sin embargo, a las polémicas por él mismo suscitadas debió sobre todo la difusión de su nombre, aun cuando no siempre bajo la luz de la simpatía. La más desgraciada de tales querellas fue la que emprendió contra Molière, tras habérsele hecho creer que éste le había ridiculizado en el poeta Lysidas de La Crítica de la Escuela de las mujeres (v.); Boursault compuso adrede una comedia satírica, Le portrait du peintre ou la contre-critique de l’École des femmes, que le valió no solamente la réplica de Molière, sino también los ataques de Boileau. No menos violentas fueron las reacciones provocadas por la incauta crítica del Británico (v.), de Racine, llevada a cabo, por otra parte, a través de una mediocre tragedia, Germanicus.
Una edición del teatro de Boursault, lisonjeramente prologada por el teatino P. Caffaro, dio luego ocasión a las Maximes et réflexions sur la comédie, de Bossuet. Lo mejor de toda su producción reside singularmente en las comedias satíricas, y, sobre todo, en Le Mercure galant ou la Comédie sans titre (1683), Esopo en la ciudad (1690, v.) y Esopo en la corte (1701). Notables son también las Lettres à Babet, de 1666.
C. Falconi

