Edgar Lee Masters

Nació el 23 de agosto de 1868 en Gamett (Kansas) y murió en Melrose Park (Pennsylvania) el 5 de marzo de 1950. Era hijo de un abogado, y pasó la adolescencia en la zona del Illinois si­tuada entre Petersburg y Lewistown que haría célebre en su obra principal. Luego de haber cursado estudios regulares en el Knox College, siguió la profesión de su padre, que ejerció durante algún tiempo en Lewistown; más tarde, hacia 1892, abrió bufete en Chicago. Su éxito como abogado no le libró de la monotonía de una exis­tencia vulgar y aburrida, en la cual la reac­ción al puritanismo aparecía bajo veleidades artísticas. La poesía era, en efecto, el único bálsamo de su espíritu de pesimista me­lancólico y de provinciano aislado y resen­tido. En la Chicago contemporánea, donde bullían nuevos afanes y el deseo de superar el materialismo reinante, encontró diarios y revistas prontos a publicarle cuanto iba componiendo: textos poéticos, narraciones y, además, obras innovadoras que, a pesar de los esfuerzos realizados por el autor para situarse frente a la realidad, presentaban aún las formas convencionales de la tradi­ción.

En 1913 la lectura de la Antología Palatina (texto que le había prestado William Marión Reedy, director del Reedy’s Mirror de St. Louis) le inspiró la obra que iba a dar fama a su nombre: la Antología de Spoon River (1915, v.). Este libro pronto pasó a ser el estandarte de una revolución espiritual inspiradora de toda la nueva lite­ratura: la dirigida «contra la aldea» y la mentalidad puritana. En 1924 Masters publicó una segunda colección, The New Spoon River, considerada inferior a la primera, pero llena de su mismo espíritu; en esta otra, empero, publicada tras los horrores de la guerra, el reto lanzado a las hipocre­sías puritanas asume un tono de denuncia. La Antología fue sobrevalorada por la crítica y el público y su autor conoció la gloria literaria. Forzado por el juicio de los demás, el autor hubo de empeñarse en un vano esfuerzo por conservarlo. Abandonada la abogacía en 1920, Masters se estableció en Nueva York, vivió una existencia aislada y huraña y escribió numerosas libros que no fueron bien acogidos: en total, quince volúmenes de poesías, muchas novelas, una autobiografía, obras teatrales y estudios críticos. Su débil inspiración, empero, no llegó a penetrar de nuevo, como antaño ocurriera, en el es­píritu del siglo. Con todo, si Spoon River no hubiese ofuscado el resto de su obra, la novela Vuelo nupcial bastaría para ase­gurarle un buen lugar entre los narradores de su tiempo.

N. D’Agostino