Dositei Obradovich

Nació en 1742 en Tsakovo y murió en Belgrado el 28 de marzo de 1811. Fue el primer gran apóstol de la cultura y de la idea nacional serbias. Su excepcional experiencia humana y sus es­critos — entre los que figuran, junto a tra­bajos originales, compilaciones, traduccio­nes y arreglos de obras extranjeras— ates­tiguan un ingenio vivaz y una intensa pa­sión social y cultural, característica en los patriotas del renacimiento eslavo meridio­nal del siglo XIX. Una crisis mística le llevó cuando tenía quince años al monas­terio de Hopovo, donde permaneció tres años; pero huyó de él en 1760, con el pro­pósito de ir a estudiar en Rusia. Para obte­ner el dinero necesario, había dado lecciones durante tres años en el Zagorie dálmata,’ donde aprendió el italiano.

En 1763, atraído por la fama de la academia griega del Monte Athos, se puso en viaje hacia el Sur; habiendo enfermado, hubo de regresar a Zagorie, después de haber recibido las ór­denes sacerdotales. En 1765 escribió para la hija de un pope un silabario que tuvo gran éxito entre la población local, lo que le inspiró la idea de consagrarse a la difu­sión de la cultura entre sus compatriotas. Llegó más tarde al monasterio de Hilendar en Athos, en donde ya no existía la escuela griega que buscaba. Del 66 al 68 cursó Filo­sofía en Esmirna, donde perfeccionó su co­nocimiento del griego; en 1768 permane­ció en Santiquaranta y en los montes de Albania estudiando el albanés; entre 1769 y 1771 estuvo dos veces en Venecia, en Trieste y más tarde en Zara. Marchó des­pués a Viena, donde, además del alemán y el francés, estudió durante siete años el latín. En 1778 lo encontramos en Bratislava, y en 1779 en Trieste, desde donde se tras­ladó a Venecia, Ferrara, Pistoia, Lucca, Pisa y Liorna, acompañando al archiman­drita Varlaam.

Enseñando después italiano en la isla de Corfú, consiguió ahorrar se­senta ducados que empleó en un viaje a Constantinopla. En 1782 — tenía ya cuarenta años — logró realizar al fin su gran sueño de matricularse en la Universidad de Halle. En 1783 pudo imprimir en Leipzig su obra más original: Vida y aventuras de Dimitri Obradovich… (v.). Otros escritos suyos apa­recieron al año siguiente. Después de ha­ber visitado Francia, Inglaterra y Rusia, en 1802 se trasladó a Trieste. Habiéndole llegado noticias de la insurrección serbia, colaboró inmediatamente con Karageorgevich, por orden del cual se dirigió en 1807 a Bucarest junto al Ejército ruso. Tras­ladado por último a Belgrado, allí pasó los últimos años; fundó una escuela en 1808 e instituyó en 1810 una escuela de Teolología. Un año antes de morir fue elegido miembro del Consejo gubernamental serbio.

R. Picchio