Nació el 15 de enero de 1628 en París, donde murió el 27 de mayo de 1702. Jesuita, enseñó gramática y retórica, fue preceptor en casa del duque de Longueville y capellán de guarnición en Dunkerque (1662).
Llamado a París en 1666 para la educación del hijo mayor de Colbert, manifestó sus inclinaciones mundanas, que le atrajeron los reproches de Port-Royal. Conoció a Boileau, Racine y La Bruyère, publicó Entretiens d’Ariste et d’Eugène (1671) y La manera de bien pensar en las obras del ingenio (1687, v.), sostuvo muchas polémicas literarias, y, en conjunto, fue hombre de copiosas lecturas, dilatadas y frecuentes conversaciones y pluma fácil y abundante.
S. Morando

