Daniel Frederik Kuhlau

Nació en Ülzen el 11 de septiembre de 1786 y murió el 12 de marzo de 1832 en Copenhague. Era hijo de un músico de banda, y cuando niño perdió un ojo; durante la convalecencia aprendió a tocar el piano y resolvió dedicarse a la música. Estudió en Hamburgo con Schwenke, y dio su primer concierto público en 1808. Para evitar el alistamiento en los ejércitos napoleónicos se refugió (1810) en Copenha­gue. Nombrado músico de cámara del rey (1813) e ingresado como flautista en la or­questa de la corte, llegó a ser muy pronto un compositor aclamado en toda Europa.

Escribió composiciones para flauta, para solo y conjunto, y diversos textos musicales de cámara y para piano, entre los cuales figuran las Sonatinas, aún hoy tema de estudio de los pianistas jóvenes. Al teatro consagró numerosas obras y composiciones musicales; entre las primeras merece una singular mención Lulu (1824), para un texto de Wieland, y en cuanto a las otras cabe re­cordar La altura de los elfos (1828, v.), que es considerada su producción maestra y da una amplia cabida al elemento popular danés.

C. Marinelli