Nacido. en Milán en 1830, m. en la misma ciudad el 3 de noviembre de 1906. Su verdadero nombre era Cario Righetti.
Apasionado patriota, participó en la campaña de 1848-49 como oficial de dragones lombardos, pero renunció más tarde a su grado, después de Novara. En el 59 volvió a alistarse, esta vez en el ejército piamontés, y combatió como simple soldado. Entretanto, se había licenciado en derecho y entregado a la bohemia literaria, bautizada por él con la denominación de «vida licenciosa» (v. Libertinaje y el 6 de febrero), y de esta bohemia fue típico representante, aunque literariamente inferior a sus compañeros.
Tras un período más prudente (Gli ultimi coriandolies de 1857, en ed. int. de 1862), Arrighi se entregó a una turbia, cuanto grosera y escandalosa producción de novelas naturalistas, que culminó en Naná en Milán (1880) y La chusma feliz. Más logrado es su teatro dialectal, que comprende unas 40 obras, entre originales y refundiciones, pero sobre todo algunas de sus más célebres comedias (La statua del Incioda, El barchett de Buffalora y On milanes in mar).
Arrighi fue también diputado y periodista: dirigió durante algún tiempo L’Unione y criticó de un modo cáustico las costumbres parlamentarias en el periódico La cronaça grigia, publicado al efecto en los años 60 y 61. En sus últimos años, convertido en un superviviente de su época, acabó por aceptar un empleo en el Archivo del Estado de Milán.
Cuatro años antes de su muerte se retractó de toda su producción inmoral e irreligiosa. Dejó dos escritos autobiográficos: Memorie di un soldato lombardo (1865) y Memorie di un ex-republicano (1863), el primero de los cuales es muy notable.
C. Falconi

