Claudio Merulo

Nació en Correggio en 1533, murió en 1604 en Parma. Considerado como uno de los grandes organistas de la época, el virtuosismo de sus ejecuciones atrae a San Marcos, de donde ya era pri­mer organista en 1556, a multitud de admiradores y grupos de estudiantes de todas partes de Europa. Funda en la misma Ve- necia, en 1556, juntamente con Fausto Betanio, una imprenta musical en la que pu­blica, además de su Libro di madrigali a cinco voces, composiciones semejantes de Guglielmo Tenctoris, de Stefano Rosetto y de G. B. Conforti. En 1584 pasa a Parma, como organista de la capilla ducal de la Steccata. Escribe tocatas para órgano, can­ciones a la francesa, madrigales, motetes, misas y también una ópera llamada La Tra­gedia, de estilo madrigalesco.

Merulo se separa notablemente de las anteriores tentativas instrumentales realizadas en la primera mi­tad del siglo XVI: el tradicional modelo polifónico-vocal se ha transformado en un organismo sonoro formalmente autónomo con auténtico «sentido» instrumental. Sus composiciones, y en mayor medida las to­catas, presentan los caracteres de una es­critura audaz, de una técnica ágil y fluente, de un estilo apoyado en un trabajo de tipo intelectual. Aunque no nos encontremos todavía en la plenitud de un mundo nuevo, que sólo podrá abrir el genio de Frescobaldi, la importancia de la posición de Merulo en la historia de la cultura musical es de­cisiva para el desarrollo ulterior de los pro­cedimientos técnicos, para una definitiva toma de posición del gusto, del estilo y el lenguaje. No todos los estudiosos están de acuerdo con Winterfeld, que atribuyó a Merulo la prioridad de los nuevos elementos esti­lísticos, pero no puede dejar de subrayarse la mejor estructuración de su temática, así como el equilibrio alcanzado en sus fugas y tocatas.

B. Boccia