Nació el 20 de abril de 1808 en París, en el castillo de las Tullerías, y murió el 9 de enero de 1873 en Chislehurst, cerca de Londres.
Hijo de Luis Bonaparte, rey de Holanda, y de Hortensia Eugenia de Beauharnais, después de la separación de sus padres vivió desde 1815 con su madre y hermanos en Arenenberg, junto al lago de Constanza.
Hizo sus primeros estudios en Augsburgo y frecuentó la escuela de Artillería de Thun. A pesar de su carácter irresoluto y temeroso, su madre supo infundirle el sentimiento de una misión; pero sólo acertó a oponer proyectos y conjuras al codiciado paralelismo con la vida de su gran tío y a sus fulgurantes realizaciones.
Después de haber participado en los motines de Ro- maña (1831), intentó sublevar la guarnición de Estrasburgo (1836); el fracaso del golpe le obligó a buscar refugio en Norteamérica. Por aquel entonces, además del Manuel d’artillerie, había compuesto dos obras breves: Rêveries politiques y Considérations politiques et militaires sur la Suisse, en las que por primera vez se esbozan sus ideas sobre la función francesa y europea de la familia napoleónica: libertad, felicidad de los pueblos y autoridad en singular aleación.
El mismo pensamiento encontrará un más amplio desarrollo en Idées napoléoniennes (1839). Vuelto ya de su destierro por la muerte de su madre, había sido publicada una Rélation des événements de 1836 con el nombre de Armand Laity; pero debida en gran parte a la pluma de Luis- Napoleón. Una segunda tentativa de sublevar el ejército en Boulogne, en 1840, terminó de un modo tan mezquino que sólo la condena a muerte salvó a Napoléon del ridículo.
Recluido en el fuerte de Ham, mantuvo activa correspondencia con el propósito de conseguir la unión de bonapartistas y republicanos y expuso los progresos de su pensamiento en diarios de provincia. Compiló memorias sobre el pauperismo, sobre la corriente eléctrica, el azúcar de remolacha y el canal de Nicaragua. En 1846 logró huir del fuerte y se refugió en Londres.
En 1848 le fue permitido volver a su patria, donde fue elegido diputado y luego presidente de la República. Con el golpe de estado de 2 de diciembre de 1851, que empujó a la oposición a hombres como Víctor Hugo y Montalembert, pareció Napoléon realizar sus ambiciones sentándose en el trono imperial.
El 29 de enero de 1853 contrajo matrimonio con la española condesa Eugenia de Montijo, que bien pronto adquirió gran ascendiente sobre Napoléon.Eugenia, después del nacimiento de su hijo, se hizo nombrar regente, supo conciliarse la simpatía de intelectuales y artistas, especialmente de Merimée, Sainte-Beuve, etc., y no tardó en convertirse en árbitro de la política francesa.
Por inspiración suya trató Napoléon de conciliar las «ideas napoleónicas» con los proyectos económicos, enviando tropas a Crimea (1854-56), a Italia (1859) y a México (1862). En el interior, después del período de ostentación autoritaria, concedió en 1860 algunas libertades, incrementadas después de 1867, hasta la derrota de Sedan (1870). Había escrito una Historia de Julio César (v.), publicada entre 1865 y 1866.
S. Morando

