Charles Lamb

Nació el 10 de febrero de 1775 en Londres, donde murió el 27 de diciem­bre de 1834. Hijo del hombre de confianza de uno de los miembros del colegio londi­nense de abogados, pasó la infancia en el aislado ambiente del Temple, y recibió una formación clásica en el Christ’s Hospital, institución benéfica donde tuvo la suerte de ser compañero de Coleridge (v.). Probable­mente en 1791 obtuvo un empleo en South- Sea House, y poco después fue nombrado contable de la East India Company, a la que sirvió casi toda su vida. Cuando, a cau­sa de la muerte de su principal, el padre hubo de abandonar el Inner Temple en 1793, la familia hallóse falta de los muros pro­tectores de aquel ambiente claustral, y en los jóvenes, Charles y Mary, empezaron a manifestarse los síntomas de una locura hereditaria; durante el invierno 1795-96 Lamb hubo de pasar algunas semanas en el ma­nicomio de Hoxton, y en septiembre de este último año Mary, en un acceso de demen­cia, hirió mortalmente a su madre con un cuchillo y lastimó la frente del padre.

De esta suerte el joven Lamb vio recaer sobre sí la gravosa responsabilidad del cuidado del progenitor y de una tía durante el breve tiempo de vida que aún les quedaba y de la vigilancia de la hermana, a la cual no osaba recluir en un manicomio por cuanto, dejando aparte sus períodos de locura (dos o tres meses al año), daba pruebas de una inteligencia y una sensibilidad excepciona­les. Estas circunstancias ayudan a comprender el tránsito del romanticismo sombrío y sentimental propio de las primeras obras de nuestro autor (varias poesías en volú­menes de miscelánea, un pequeño relato melancólico, Historia de Rosamund Gray, 1798, v., y un drama según el estilo isa- belino, John Woodvil, 1802) al humorismo romántico de su madurez. La tragedia fami­liar de 1796, con sus graves consecuencias, aisló a Lamb de la vida normal; unido por el afecto y el deber a su hermana enferma, estableció una especie de recinto moral en torno a su alma herida, y buscó una de­fensa y una evasión en el humorismo y el retorno al ambiente de la infancia, que permitía una completa y armoniosa compren­sión entre los dos hermanos.

Disminuidas las dificultades económicas, la existencia del autor fue adquiriendo un ritmo uniforme, en el que se daban los suaves placeres (las conversaciones con los amigos — entre ellos Wordsworth, Coleridge y Hazlitt—, los li­bros, los grabados, el teatro, algunas salidas dominicales con la hermana), los vicios leves (el vino, el tabaco) y la monotonía. En la vida de Lamb el amor realizó sólo tími­das y fracasadas apariciones: un idilio ju­venil con Ann Simmons, que luego se casó con otro, y una propuesta matrimonial, en 1819, a la actriz Fanny Kelly, en cuya amis­tad permaneció tras su negativa. Una de las formas del nostálgico retomo a la in­fancia fue la composición, en colaboración con la hermana, de libros infantiles, como The Adventures of Ulysses (1808), Mrs. Leicester’s School (1809) y, singularmente, Cuentos basados en el teatro de Shakes­peare (1807, v.). Esta última obra y Ejem­plos de poetas dramáticos ingleses que vi­vieron en la época de Shakespeare (1808, v.), situaron a Lamb entre los primeros que se aprestaron a revalidar a los dramaturgos isabelinos, a quienes interpretó a través de una crítica impresionista, pero aguda y efi­caz.

Sus primeros indicios de humorista se encuentran en las cartas escritas hacia 1800 a Robert Southey y Thomas Manning, tem­peramentos sanos y superficiales cuya rela­ción desarrolló en él una segunda personalidad: nació así la figura de Elia (Eliaes decir «a lie» = una mentira), seudónimo bajo el cual Lamb compuso entre 1820 y 1825, poco más o menos, los ensayos que le die­ron celebridad (v. Ensayos de Elia). Aban­donado el empleo en esta última fecha, el autor escribió ya poco o casi nada. Paula­tinamente fueron desapareciendo los rostros familiares de los amigos; Emma Isola, mu­chacha a la cual habían adoptado los Lamb, se había casado; e incluso la compañía de la hermana resultó menos continuada a causa de sus frecuentes reclusiones en el manicomio. Lamb murió de una erisipela que le atacó luego de una caída, y Mary sobre-vivió a su hermano durante unos trece años y llegó a un estado de inconsciencia casi completa.

M. Praz