Charles Kingsley

Nació en Holne, cerca de Dartmoor (Devonshire), el 12 de junio de 1819, y murió en Eversley (Hampshire) el 23 de enero de 1875. Sacerdote anglicano aficionado al estudio de las ciencias natura­les y novelista, fue, junto con F. D. Maurice, el principal representante del socialismo cristiano en Inglaterra. Luego de haber es­tudiado en el King’s College de Londres y en la Universidad de Cambridge, recibió, en 1849, el nombramiento de capellán de la reina Victoria. Entre 1860 y 1869 fue profe­sor de Historia moderna en Cambridge, y en 1873 llegó a canónigo de Westminster.

Sus ideas liberales le contrapusieron a Newman; uno de sus artículos, concreta­mente «What, then, does Dr. Newman», apa­recido en una revista, inició el debate que dio lugar a la famosa Apología de su adver­sario. Además de los sermones, reunidos en Twenty-Five Village Sermons, y de nume­rosos opúsculos y artículos sueltos de pro­paganda político-religiosa, como The Message of the Church to Working Men, escribió un pequeño poema en hexámetros (Andró­meda, 1858) y varios ensayos descriptivos (Prose Idylle, 1873). Kingsley, sin embargo, debe su mayor popularidad a las novelas de fondo social (Levadura, 1848, v.; Alton Locke, 1850) o histórico (Hipatia, 1853, v.; ¡Hacia el Oeste!, 1855, v.; Hereward the Wake, 1866), que en realidad son una continuación de su actividad de publicista y reformador. En realidad, el arte fue para él sólo un medio destinado a la difusión de sus ideas y a la exhortación al trabajo. De sus narra­ciones para muchachos, las más célebres son The Heroes (1860) y Los niños del agua (1853, v.). Narrador de fácil inspiración, marcó en la historia de la novela inglesa el tránsito del género histórico según la tra­dición de Scott y Thackeray al de ideas y aventuras.

F. Méí