Nació en Uzés el 29 de junio de 1847, murió en París en 1932. Fue uno de los más insignes maestros de ciencias económicas. Profesó de 1874 a 1880 en la Universidad de Burdeos, de 1880 a 1898 en la de Montpellier y por último en el Collège de France. Espíritu no estrictamente especulativo, sino pronto a pasar a la práctica para la realización de reformas sociales, no se limitó a calificar el cooperativismo como sistema del porvenir, sino que tomó parte activa en el movimiento organizador y fue presidente de las cooperativas de consumo. Hasta la Guerra Mundial, su posición fue más bien negativa con respecto a los sistemas colectivistas; sin embargo, a partir del término de la guerra, G., aun sin dejarse llevar a extremismos, pareció orientarse un tanto hacia la izquierda: y se interesó, en efecto, por las relaciones franco- soviéticas.
El credo moral que le guio siempre se encuentra resumido en la máxima tolstoiana que antecede a la séptima edición de los Principios: «Todo el mal nace de considerar que existen relaciones entre los hombres de las cuales pueda ser extirpado el amor. No existen tales relaciones». Son fundamentales, entre sus obras, los Principios de economía política (1883, v.), que alcanzaron extraordinario éxito y constituyeron el núcleo del más vasto Cours d’économie politique (1909). Entre otras obras de G. son dignas de recuerdo La coopération (1900), Économie sociale (1905), Histoire des doctrines économiques, en colaboración con Rist (1909); Les institutions du progrès social (1920), Premières notions d’économie politique (1921). De los escritos menores, es esencial La nouvelle école, que forma parte del volumen Quatre écoles d’économie sociale (1880). En 1887 fundó con otros la Revue d’économie politique y fue codirector de ella durante muchos años.
R. Richard

