Cesare Cantù

Nació el 5 de diciembre de 1804 en Brivio (Como) y murió el 11 de marzo de 1895 en Milán. Enseñó en Sondrio y Como, y luego en el mismo colegio milanés de San Alessandro, donde había estu­diado. Por aquel entonces compuso ya no sólo obras históricas, sino también textos líricos y narrativos que le sitúan entre los escritores románticos.

Dentro de esta ten­dencia opúsose a Monti y admiró e imitó a Manzoni, con quien mantuvo relaciones de amistad; su estudio La Lombardia nel secolo XVII es un comentario histórico a Los novios. Comprometido por sus contactos con los liberales y conspiradores, singularmente con Romagnosi, fue encarcelado por las autoridades austríacas (noviembre 1833- octubre 1834) y privado de ejercer el ma­gisterio.

Durante el cautiverio escribió la novela Margarita Pusterla, publicada en 1838 y traducida a varias lenguas. Alentó algu­nas esperanzas respecto de Maximiliano de Habsburgo y estudió una reforma de la instrucción pública; a causa de ello se le acusó de favorecer el establecimiento de un reinado independiente gobernado por el archiduque.

Por su «güelfismo», los liberales culpáronle de tendencias clericales; dipu­tado en la Cámara italiana de 1861 a 1867, se opuso a las reformas antieclesiásticas y defendió el poder temporal de la Iglesia. Sin embargo, por su indudable patriotismo y por las consiguientes persecuciones su­fridas, así como por sus méritos de histo­riador, fue nombrado superintendente del archivo milanés del Estado, lo cual permi­tióle continuar tranquilamente la recopila­ción de noticias y anécdotas en que abun­dan sus numerosas obras históricas (Histo­ria de los italianos [v.]; Historia de cien años; «II Conciliatore» y los carbonarios, etcétera) y la documentación sobre diver­sos personajes y épocas (El abate Parini y la Lombardía del siglo pasado; Beccaria y el Derecho penal [v.]; Italianos ilustres).

Fue el primer presidente de la Sociedad Histórica Lombarda, fundada en 1874; pero, en cambio, no vio realizada su aspiración de alcanzar la cátedra de la Universidad de Bolonia, a pesar de la gran labor que suponía su Historia universal (v.), primer ejemplo de una obra de tal género, termi­nada en 1846 y revisada sucesivamente.

Dicho texto, aunque loable por la amplitud y escrupulosidad de las investigaciones, resulta, en cambio, perjudicado por la par­cialidad, la preocupación moral y la caren­cia de una ordenada proporción. No mejor fortuna mostró C. en la historia y la crítica literarias (v. Historia de la literatura italia­na); los reproches contra la novela francesa (Di V. Hugo e del romanticismo in Fran­cia, 1832) no impidieron la influencia de ésta en el gusto por el realismo y las escenas pasionales violentas manifestado en algunos de sus textos narrativos, como Margarita Pusterla y las Novelle Brianzole.

Este fe­cundísimo escritor, a quien se atribuyen algo más de quinientas obras, publicó también varias destinadas a la formación de la ju­ventud.

P. Onnis