Carlos Linneo (Karl af Linné)

Nació en Raashult (Suecia) el 13 de mayo de 1707 y murió en Upsala el 10 de enero de 1778. Era hijo de un ex campesino llegado a pastor de la parroquia, y de él heredó la pasión por las plantas; bajo su guía inició el estu­dio de la botánica. En 1727 matriculóse en la Facultad de Medicina de Lund, y el año siguiente marchó a Upsala. Allí, todavía estudiante, escribió una obrita sobre la re­producción de las plantas (Nuptiae arborum, 1729), que dio a leer a su profesor de botá­nica, el cual le nombró auxiliar suyo. Pre­cisamente en calidad de suplente de aquél empezó en 1730 una serie de lecciones que le dieron mucha fama; a causa de ello, en 1732 la Academia de Ciencias de Upsala envióle a Laponia a recoger plantas. Narró este viaje en Lachesis lapponica (texto aparecido póstumo en 1811), y expuso sus resultados científicos en Flora lapponica (Amsterdam, 1737). Graduado en Medicina, contrajo un ventajoso matrimonio en 1739, y se trasladó a Leyden, ciudad en la cual trabó numerosas relaciones y alcanzó pronto un aprecio considerable.

Conocido el manus­crito del Sistema de la naturaleza (v.), Gro- novio lo hizo publicar por su cuenta (Leiden, 1735). Mediante el concurso económico de un banquero holandés Linneo continuó sus estudios, y dio a la luz en 1736 los Funda­menta botanica, obra que obtuvo una favo­rable acogida e influyó notablemente en el desarrollo de los estudios botánicos del si­glo XVIII; al texto en cuestión siguió poco después Methodus plantarum (1737). Luego de una breve permanencia en Inglaterra (1736) volvió a Holanda, donde dio a la es­tampa otras obras (entre las que figuran Genera plantarum y Classes plantarum). En 1738 regresó definitivamente a la patria., y se estableció, al principio, en Estocolmo; allí, y aun cuando no abandonara los estu­dios de botánica, ejerció la medicina. En 1741 fue llamado a la cátedra de física y anatomía de la Universidad de Upsala, y en 1742, en el mismo centro universitario, pasó a ocupar de manera definitiva la de botánica. Pasó el resto de su vida en esta última ciudad y en Hammarby, donde se había hecho construir una villa y un pabe­llón para su propio museo. Por aquel enton­ces dedicóse a la publicación de sus textos más importantes. En primer lugar, cabe mencionar las reediciones de Sistema de la naturaleza, que pasó del simple esbozo de la edición de 1735 a la obra monumental de la décima (1758-59); recordaremos también Especies de las plantas (v.) y el último libro, el más maduro, Filosofía botánica (v.) Linneo fue un clasificador y no un biólogo.

No elaboró ninguna teoría acerca de la vida; más que un filósofo fue un observador pa­ciente y perspicaz, y un elegante descriptor. Un texto de Carnerario sobre el sexo de las plantas le indujo a estudiar los órganos de la reproducción, y, de esta suerte, llegó a la idea de una clasificación sexual. Hasta la Filosofía botánica (1751) no codificó el método de nomenclatura binaria, que aplicó a las plantas en 1753 y luego a los animales en las sucesivas ediciones del Sistema. En los últimos años de su vida conoció grandes honores; en 1761 recibió un título nobiliario. En cierto momento, empero, su salud inició un declive: en 1767 comenzó a perder la memoria, y en 1774 sufrió un ataque de apo­plejía, al cual, sin embargo, sobrevivió algunos años. Fallecido su único hijo, a quien Linneo había nombrado heredero, la viuda vendió los libros, los manuscritos y las co­lecciones del naturalista a la «Sociedad Linneana» de Londres.

G. Preti