Carl von Prantl

Nació el 28 de enero de 1820 en Landsberg am Leck y murió en Oberstdorf el 14 de septiembre de 1888. Estudió en Munich y en Berlín; obtenida la licen­ciatura en Filosofía en la Universidad de Munich, recorrió brillantemente la carrera universitaria; profesor adjunto de Filosofía, siempre en la Universidad de Munich, a partir de 1843, catedrático desde 1859; rec­tor en el bienio 1879-80. Se dio a conocer con un ensayo, Die geschichtlichen Vorstufen der neueren Rechtphilosophie (1848), y al año siguiente se entregó, con la obra El significado de la lógica [Die Bedeutung der Logik], a lo que había de ser materia preferida de sus estudios.

Prantl es sustancial­mente un hegeliano, pese a su aproxima­ción a ciertas posiciones del neokantismo: también para él el principio fundamental es la coincidencia y la identidad entre lo real y lo ideal, lo objetivo y lo subjetivo, entre el contenido y la expresión: el hom­bre alcanza la medida de un conocimiento objetivo del mundo a través de la actividad de la conciencia subjetiva. En 1852 aparecía La misión actual de la filosofía [Die gegenwärtige Aufgabe der Philoso­phie], en la que afirma Prantl la necesidad de un retorno a Kant, aun manteniéndose ale­jado del neokantismo radical de Zeller y de Fischer; siguieron a esta obra el Suma­rio de filosofía grecorromana [Übersicht der griechisch-römischen Philosophie, 1854] y, fruto de treinta años de trabajo (1855-85), la monumental Historia de la lógica en Oc­cidente (v.) obra todavía hoy importante y de utilidad capital.

Otras obras de Prantl: La filosofía en los proverbios [Die Philosophie in den Sprichwörtern, 1858], Pensamientos para una reforma de la lógica [Reformge­danken zur Logik], Galileo y Kepler como lógicos [G. und K. als Logiker, 1875], Com­prender y juzgar [Verstehen und Beurtei­len, 1877], Pedro Ramo [Uber P. Ramus, 1878] y Sobre el problema de la causalidad [Zur kausalitätsfrage, 1883]. Especialmente interesante es el ensayo sobre Pierre de la Ramée (v.), en el que demuestra Prantl que este filósofo no fue exclusivamente un ad­versario de la lógica aristotélica, como hasta entonces se había creído, y que es erróneo considerar a De la Ramée como el primer representante de la lógica retórica del si­glo XVII.

I. Mészáros