Nació el 8 de septiembre de 1841 en Estocolmo, donde murió el 19 de mayo de 1903. Poseyó el título condal; por parte de su padre descendía de una familia eslovena inmigrada durante el siglo XVII, y por la de la madre (del linaje de los Banér y fallecida cuando su hijo contaba apenas quince años) se hallaba vinculado a la antigua nobleza sueca Diose a conocer como poeta (bajo el seudónimo de Sven Tröst) en 1861, mientras estudiaba en Upsala; allí destacó en la «Sociedad sin nombre», círculo de jóvenes adversarios de «la retórica» de Tegnér y admiradores de Runeberg. Los temas de sus primeras colecciones de poesías son los ideales de libertad y democracia y el sentimiento del amor. A Poesías mínimas [Smâdikter], de 1861, siguió Orquídeas [Orchídéer], en 1862, bajo el mencionado seudónimo.
La cruel represión llevada a cabo en 1863 por los rusos contra el levantamiento de Polonia provocó la noble indignación de Snoilsky, la voz más elocuente del ambiente filopolaco sueco de aquellos años. Asimismo, la agresión prusiana a Dinamarca (1864) encendió en el poeta el sentimiento de la solidaridad nórdica, entonces y luego, empero, inoperante en el campo político. Terminados los estudios, marchó (1864) a Italia. Sus poesías «italianas» (Cuadros italianos, v.) —realistas, lozanas, en las que alternan los cuadros de costumbres con las evocaciones históricas y las descripciones de la actualidad política — hicieron del autor el primer poeta de la generación joven. Durante la primavera de 1865 se dirigió a España; fruto de la permanencia en este país fue el ciclo de sonetos España (1865-66), compuesto en gran parte en París, donde, mientras tanto, el parnasianismo fortaleció en Snoilsky su afición innata hacia las formas cerradas y difíciles y la predilección por el soneto.
En septiembre de 1866 ingresó en el Ministerio de Negocios Extranjeros, y al año siguiente contrajo matrimonio de conveniencia con Hedvig Piper. Estos dos acontecimientos imprimieron un decisivo cambio de rumbo a su vida. La nueva actividad (en 1875 fue encargado de Negocios en Copenhague, donde se relacionó con el poeta Winther y el crítico G. Brandes, y en 1876 obtuvo la dirección de los asuntos políticos) no le satisfizo, y Snoilsky buscó distracción en la bibliofilia y la numismática. La poesía brotó entonces de su pluma a través de una inspiración progresivamente sutil y de un gusto distinto («No llevo al mercado alegrías y dolores / Para que se lastimen»). En 1876 ingresó en la Academia de Suecia y en 1879 adoptó dos graves decisiones; el divorcio, tras el cual se unió al año siguiente a la condesa Ebba Piper, de soltera Ruuth, y el abandono de la actividad política. En adelante, y a lo largo de un decenio, vivió en un voluntario destierro en el extranjero (Florencia, Dresde).
En 1881 publicó otras colecciones poéticas (Figuras suecas [Svenska Bilder], Cuentos y visiones [Sagor ah Syner], en África [I Afrika], Pensamientos y tonos [Tankar ah Toner]), en los que sobre los motivos antiguos aparece el tema nuevo de la simpatía hacia los humildes. Este interés social y la conciencia de la necesidad de una literatura «actual», o sea partícipe de las preocupaciones civiles y humanas (Miguel Ángel, 1882; En una fábrica de porcelana [I porslinsfabriken]; etc.), caracterizan su labor poética de este agridulce y fértil decenio, que fue también la gran temporada del naturalismo europeo. En esencia, Snoilsky no modificó sus formas de expresión: sin embargo, sus últimas obras destilan una evidente melancolía. Vuelto a la patria en el otoño de 1890, fue nombrado bibliotecario de la Biblioteca Real de Estocolmo, cargo que desempeñó hasta su muerte.
V. Santoli

