Bernardo Dovizi, denominado comúnmente «el Bibbiena» por su lugar de origen, o, también, con el título cardenalicio de S. María in Portico, n. el 4 de agosto de 1470 en una familia de humilde condición, y m. en Roma el 9 de noviembre de 1520.
Todavía joven ingresó en la cancillería de los Médicis y en 1494 fue embajador ante Alfonso de Nápoles y trató con éste de la alianza contra Carlos VIII. Expulsados de Florencia aquéllos, compartió con ellos el destierro.
En la corte de Urbino compuso la Calandria (v.), representada allí por vez primera en 1513. Bibbiena trabajó activamente para el regreso de los Médicis a Florencia; estuvo en Milán, donde pidió la ayuda de Ludovico el Moro, y, en 1512, fue plenipotenciario de Julio II en el congreso de Mantua, que impondría la paz en Italia y decidiría la suerte de aquéllos, los cuales, un mes después, eran restablecidos en Florencia.
A la muerte del citado pontífice (20-21 febrero 1513) el cónclave, gracias a los esfuerzos de Bibbiena, elegía papa a Juan de Médicis, quien asumió el nombre de León X. Poco más tarde recibía aquél el nombramiento de tesorero general, luego los de protonotario y conde palatino, y, finalmente, el capelo cardenalicio.
Árbitro de la diplomacia vaticana por espacio de varios años y defensor de una política antifrancesa, en 1515 logró concluir una alianza entre el Pontífice, el emperador Maximiliano, España, Suiza, Milán y Génova. En la primavera de 1518 marchó a Francia para promover una cruzada contra lote turcos; por aquel entonces mostróse partidario de una política favorable a este país. Obtuvo así el episcopado de Constanza, cuyas rentas cedió a su amigo Bembo.
A fines de 1519 regresó a Italia, y allí murió el año siguiente, aun cuando no, como se ha dicho, envenenado. De Bibbiena, diplomático agudo, ingenio brillante y escritor elegante y logrado, poseemos centenares de cartas en curso de publicación, muy notables desde los puntos de vista político y literario.
G. L. Moncallero

