Benedetto Menzini

Nació en Florencia el 29 de marzo de 1646, murió en Roma el 7 de septiembre de 1704. De pobrísima familia, pudo estudiar gracias a la protección del marqués Salviati. Ordenado sacerdote, en­señó Elocuencia en Florencia y en Prato. En Roma, adonde marchó en 1685, encontró la protección y ayuda de Cristina de Sue­cia primero, y de Inocencio XII más tarde, quien le concedió una canongía y -una cá­tedra de Elocuencia. Agudo y culto, poseía un mal carácter: iracundo, sarcástico, feroz con sus adversarios, pero también valiente y franco frente a toda falsedad y abuso. Su Arte poética (1690, v.) en tercetos, ade­más de tratar de problemas de estilo, de técnica y de géneros literarios, contiene una amplia crítica del seiscentismo, del que Menzini quedó inmune.

Conservan interés docu­mental sus violentas Sátiras (v.) contra los vicios del siglo — avaricia, envidia, hipo­cresía—, contra la corrupción familiar y contra sus adversarios, encarnizada y a me­nudo groseramente lacerados. Alguna originalidad hallamos en las anacreónticas y en los sonetos pastoriles (v. Rimas), en tanto que son de escaso valor los tres libros del Terrestre Paradiso, que es casi una conti­nuación del Mondo creato de Tasso; la Accademia Tuscolana y las Elegie. Menzini pasó sus últimos años en los tranquilos ocios de Frascati y de Albano, en la abadía de San Pablo.

E. Allodoli