Bemat Metge

Escritor y humanista ca­talán. Nació en Barcelona hacia 1350, murió entre 1412 y 1414. Era hijo de Guillem Metge, espe­ciero de la corte, y de Agnès, quien, una vez viuda, casó con Ferrer Sayol, protonotario de la reina Elionor, tercera mujer de Pedro el Ceremonioso, y traductor de Paladio. De su padastro recibió probablemente Metge la primera educación literaria clásica. Sabemos que en 1371 era escribano del duque de Gerona, el futuro Juan I. Muy pronto se ganó la confianza y el favor del príncipe, con quien departió sobre cuestio­nes literarias y filosóficas, y en 1380 estuvo al parecer en relación con Jean d’Arras, autor del Roman de Melusina. Nada volve­mos a saber con certeza de nuestro autor hasta 1388, en que sufre un proceso, acu­sado, según se supone, de malversación en la administración del tributo para el matri­monio del infante. Muy pronto es puesto en libertad y rehabilitado. Poco después, antes de 1390, es nombrado secretario del rey.

El mismo año percibe una gratificación con motivo de su matrimonio con Eulália Formós, hija de un funcionario real, de quien tuvo tres hijas y un hijo, Pere, que llegó a consejero de Barcelona. En 1392-93 lo en­contramos en Valencia, donde tiene amores con Violant Cardona, que le da un hijo, Joan, que fue legitimado a pesar de la vergonzosa oposición del padre. En 1395 el rey le confía una embajada cerca del papa, en Aviñón, donde conoció y trató al maestro Fernández de Heredia. Con ocasión de la peste que se declaró en Barcelona aquel mismo año, acompaña al soberano a Ma­llorca. En 1396 firma como secretario una carta referente a las fiestas de la Gaya Ciencia. Poco después muere el rey, y Metge queda a merced de sus enemigos, que de nuevo obtienen su procesamiento y prisión (1397). En la cárcel escribe Medicina apropiada a tot mal (v. Medicina,). Otra vez es absuelto, según queda confirmado por una carta del rey Martín el Humano, datada en 1399.

En 1402 es ya secretario del nuevo soberano, y hacia 1405 — año de un probable viaje a Sicilia — y 1406 firma numerosos documen­tos como titular de tal cargo. Con la muerte del rey, en 1410, eliminado Metge por los cam­bios que trajo el advenimiento de la nueva dinastía, desaparecen también sus firmas como secretario; probablemente Metge se puso de parte del conde de Urgel. Tanto por su época como por su formación nuestro autor se sitúa en el cruce entre el mundo medie­val y el renacentista. Su producción revela las dos influencias. Entre las obras de carác­ter medieval encontramos el Libro de For­tuna y Prudencia (v.), extenso poema es­crito en versos pareados de ocho sílabas («noves rimades»), que deriva de Boecio y de poemas franceses medievales: del mismo género pero con carácter satírico es la ya citada Medicina apropiada a tot mal; Ser­món (v.), parodia de predicación religiosa, escrita en «.codolades», obra cínica y cruda que hace pensar en Turmeda; dentro de este grupo figura, finalmente, Com es com­porta Ovidi essent enamorat, traducción de De vetula, obra falsamente atribuida a este poeta latino, de la que es autor un francés del siglo XIII, Richard de Foumival.

La primera obra humanística de Metge es la ex­quisita traducción de la Historia de Valter y Grisélda (v.), versión latina debida a Pe­trarca de la última novela del Decamerón. Pero la obra más considerable de nuestro autor es sin duda alguna El sueño (v.), cuya composición fue iniciada en la cárcel (1398). Se trata de una de las más bellas muestras de prosa catalana de todos los tiempos. Libro clásico en su forma y en su fondo, nos muestra en el autor un típico hombre del Renacimiento, escéptico, racio­nalista y culto.