(Ibn Bāŷŷa). Filósofo musulmán español, n. en Zaragoza a finales del siglo XI d. de C., m. en Fez en mayo de 1139. Fue durante cerca de 20 años visir de Abu Bakr ibn Ibrahim, gobernador almorávide primero de Granada y luego de Zaragoza.
Marchó más tarde a Fez, donde, a consecuencia de intrigas de la corte, fue envenenado por instigación del médico Abu l-Ala ibn Zühr. La acusación de ateísmo que le fue hecha por sus enemigos, puede servir de punto de partida para explicar su pensamiento.
Introductor del aristotelismo en España, pero no exento de influencias neoplatónicas, sostiene en la Carta de despedida [Risalat al-wada] que sólo la filosofía puede poner al pensamiento humano en contacto con el intelecto activo; esta tesis fue desarrollada en el Libro de la unión del entendimiento con el hombre [Kalam fi itti– sal al-aql bi l-insan], publicado por el erudito Asín Palacios, en el que son señalados los grados a través de los cuales llega el hombre a la unión con el entendimiento activo.
En éste, semejante al sol que todo lo ilumina, se anula la multiplicidad de los individuos. Ni necesita de la vida de sociedad para tal proceso: Avempace pensó que el hombre podía desarrollar las propias facultades incluso en la soledad, y así lo practica en el Guia del solitario (v.) adelantándose a la obra más conocida de Ibn Tufayl (v. Hayy ibn Yaqzdn).
S. Moscati

