Aśvaghosa

Fue probablemente con­temporáneo del emperador Kaniska (s. II después de C.) y nació de una tal Suvārnāksī, de familia brahmana, en Sāketa, en las cercanías de Ayodhyā (actual Oudh).

Tuvo como maestro a Pārsvā, o a su discí­pulo Punyayaśas, y se adhirió primero a la escuela «Hinayana» («Pequeño Vehículo») de los «Sarvāstivadin», mientras que, más tarde, fue, si no el fundador, por lo menos un activo defensor de las teorías del Mahāyāna entre las clases sociales elevadas.

El peregrino chino I-tsing, que viajó por la India entre el 671 y el 695, al recordarle como consejero espiritual de Kanişka, habla de él como de uno de los más ilustres maestros del pasado, y dice que todavía en su tiempo eran objeto de estudio muchas de sus obras.

Fue ciertamente el patriarca y preconizador de una más amplia extensión del budismo original, transmitido hasta nosotros por los textos «pálicos»; pero su espléndido genio hizo que se distinguiese, al mismo tiempo que por sus obras apolo­géticas, por sus composiciones épicas, dramáticas, líricas.

Para dar mayor dignidad a su obra, escribió en sánscrito, con un es­tilo florido y a veces inútilmente retórico. La fascinación que ejerció su nombre hizo que se le atribuyeran un considerable nú­mero de composiciones que, diversas por su fecha y por su contenido, son en su mayor parte apócrifas.

Por el contrario, son de él seguramente los poemas épicos Buddhacarita (v.) y Saundarananda, el drama Śāriputra, las obras filosóficas Vajrasūcī y Mahāyanaśraddhotpādaśāstra, un tratado de retórica, Sātrālamkāra, y una colección de leyendas budistas (avadāna).

O. Botto