Literato y político español n. en Cádiz el 22 de junio de 1789 y m. en Madrid el 11 de abril de 1865. Hijo del famoso marino don Dionisio, muerto en Trafalgar, intervino en el pronunciamiento de Cabezas de San Juan (1820).
Fue elegido diputado a Cortes en varias legislaturas del trienio constitucional (1820-1823). A raíz de la restauración del absolutismo hubo de emigrar a Inglaterra. Después de la amnistía de 1834 fue ministro con Istúriz, Martínez de la Rosa y Narváez.
Fue amigo del duque de Rivas y de Espronceda y, en nombre de los clasicistas, combatió las ideas prerrománticas del padre de «Fernán Caballero» en periódicos de Madrid y Cádiz. Publicó Floresta de rimas antiguas castellanas (Leipzig, 1822-25), Teatro español anterior a Lope de Vega (1832) y diversos trabajos históricos y literarios en la Revista de Madrid, El laberinto, El Observador, la Revista Española de Ambos Mundos y otros periódicos españoles y extranjeros.
Tuvo fama de orador brillante según demuestran sus Recuerdos de un anciano (v. Memorias) publicados en Madrid, en 1866, por su hijo. Escribió un prólogo revolucionario para El moro expósito y tradujo al francés la primera redacción en prosa de Don Árvaro o La fuerza del sino (v.).

