Antón Rubinstein

Nació en Wechwotynez (Volinia) el 28 de noviembre de 1829 y murió en Peterhof (cerca de San Petersburgo) el 20 del mismo mes de 1894. Recibió de su madre las primeras nociones musicales, y perfeccionó el piano con Villoing, en Moscú, ciudad en la cual dio su primer recital pú­blico cuando contaba solamente nueve años. Inició muy pronto largas jiras de concier­tos por toda Europa, y aprovechó una estan­cia en París (1841) para mejorar sus cono­cimientos bajo la guía de Liszt. Protegido por la gran duquesa Helena Pavlovna, y todavía no satisfecho de sí mismo, empezó un nuevo período de largos y más diligentes estudios que duró unos ocho años. Luego presentóse otra vez ante el público bajo el doble aspecto de compositor y pianista, y reanudó sus viajes con un éxito creciente.

Vuelto en 1858 a San Petersburgo, donde fue nombrado pianista de la Corte y direc­tor de los conciertos, fundó en 1862′ el Con­servatorio local, que dirigió hasta 1867, y posteriormente de 1887 a 1890. Entre sus obras, inspiradas por un sentimentalismo genérico, bien afianzadas en una sólida es­tructura técnica y en absoluto ajenas a un brillante virtuosismo, cabe mencionar Il demone (1875, v. El demonio), Nerón (1879, v.), la segunda Sinfonía, en do mayor (El Océano)t los cinco Conciertos para piano y orquesta, el Quinteto en fa mayor para piano e instrumentos de viento y los doce Cantos persas para voces y piano.

C. Marinelli