Nació el 4 de septiembre de 1824 en Ansfelden en la Alta Austria, murió el 11 de octubre de 1896 en Viena. De precoz talento, hizo sus primeros estudios musicales con su padre, maestro de escuela, sacristán y organista; después en Horsching, con su primo Johann B. Weiss, quien le instruyó en el órgano y en el bajo; más tarde estudió en Viena composición con Simón Sechter y teoría de las formas e instrumentación con Otto Kitzler.
Mientras tanto había iniciado la actividad profesional como profesor y organista en la colegiata de San Florián en Linz — de 1845 a 1856 — y después como organista de la catedral de Linz, donde permaneció hasta 1868; y había dado ya notables ensayos de composición, entre los cuales dos Requiem y dos Misas. En este período hizo viajes a Munich, donde en 1865 oyó el Tristán (v.) y conoció personalmente a Wagner; entre aquel año y el siguiente dio a luz la primera de sus Sinfonías (v.) y la Misa en mi menor (v. Misas).
En 1868 se trasladó a Viena, donde residió hasta su muerte, desempeñando varios cargos: profesor de armonía, contrapunto y órgano en el Conservatorio, miembro de la Capilla de Corte con varias funciones, ayudante de profesor de piano y órgano en la escuela magistral femenina de Santa Ana, lector de armonía y contrapunto en la Universidad, de la que en 1891 fue nombrado doctor honorario.
Desde Viena hizo muchos viajes artísticos, dio conciertos de órgano en Nancy, París, Londres, estuvo muchas veces en Bayreuth, donde asistió en 1876 a la primera representación dé la Trilogía wagneriana, y en 1882 a la de Parsífal (v.); hizo algunos viajes a otras ciudades alemanas y uno a Suiza (1880). Durante los períodos de Linz y de Viena compuso la parte más importante de sus obras: las otras Sinfonías y Misas, los Salmos (v.), el Te Deum, otras composiciones corales, etc.
Aunque una ojeada tan sumaria a su vida puede dar la impresión de que fue afortunada, por el contrario, resultó muy trabajosa; sufrió la hostilidad de músicos como Brahms, Bülow y Joachim y de críticos como Hanslick, . en tanto que gozó de la simpatía y de la estimación de Wagner y de Liszt, y reunió un círculo de fieles discípulos como Mahler y el gran director de orquesta Nikisch, los cúales se dedicaron de un modo activo a la consolidación y difusión de sus obras.
F. Fano

