Nacido en Atenas hacia el 480 a. de C., m. en 411. Es el primero, cronológicamente, de los oradores áticos, y Tucídides, que fue, al parecer, discípulo suyo, dice de él «que no cedía a nadie en su tiempo».
Era hijo del sofista Sofilo y descendía de noble familia del demos de Ramnunte. El hecho de pertenecer a la nobleza le perjudicó, dados los tiempos que corrían, y le obligó a hacer vida apartada.
Tuvo una escuela de elocuencia; como abogado, escribió discursos por encargo y fue venal, al parecer, hasta el punto de ser satirizado por el comediógrafo Platón en el Pisandro (421). Miembro del Gobierno de los 400, marchó a Esparta para tratar de una paz muy peligrosa para Atenas, y realizó el viaje de regreso en una nave espartana.
A la caída del régimen, acusado de alta traición, se defendió en un célebre discurso; pero fue condenado a muerte. La antigüedad le atribuyó 60 discursos, una colección de Proemios y un Arte retórica; sólo han llegado hasta nosotros doce oraciones imaginarias, divididas en tetralogías, sobre cuya autenticidad todavía se discute, y tres discursos que fueron pronunciados en realidad: el primero se refiere a una acusación de envenenamiento del padre presentada por su propio hijo contra la madrastra; el segundo, el más importante, pronunciado entre 417 y 414, es la defensa de Eusiteo de Mitilene acusado de haber dado muerte al ateniense Herodes; el tercero, de 412, es la defensa de un corego acusado de haber provocado la muerte de un coreuta (v. Discursos).
Las características del orador son: un profundo conocimiento del derecho ático, la fuerza de la argumentación y una noble gravedad en la expresión.
F. Pini

