Aníbal Luchich

Nació en torno a 1485 en Lesina, donde murió el 14 de diciembre de 1553. Fue uno de los mejores líricos de la escuela petrarquesca de la literatura rena­centista dálmato-ragúsea. Hijo de una fami­lia noble, pasó una juventud agitada a cau­sa de las luchas político-sociales que per­turbaron su país. A los veinticinco años hubo de refugiarse en Traù al extenderse la insurrección popular contra la aristocra­cia croata. Cuatro años después, en 1514, una nueva conmoción provocó la muerte de veinticinco nobles. Luchich no regresó a Lesina hasta que la sangrienta represión vene­ciana hubo restablecido el orden. En 1516 actuaba como juez en la isla.

Posterior­mente, y aun cuando ejerciera cargos pú­blicos, pasó la mayor parte del tiempo reti­rado en su palacio. A los treinta destruyó él mismo casi todas sus composiciones líri­cas juveniles. De sus primeras obras sólo conservamos una versión poética de Ovi­dio. Cultivó siempre la literatura con ex­quisita y aristocrática elegancia renacen­tista. Fueron sus modelos Bembo, Ariosto, algunos otros petrarquistas italianos y los poetas ragúseos. En honor de Ragusa escri­bió la mejor de sus obras, el drama La es­clava (v.). Una vez muerto, su hijo adop­tivo Antonio Luchich publicó en Venecia las Com­posiciones poéticas del «ilustre caballero Aníbal Luchich, señor de Lesina».

R. Picchio