Andreas Laskaratos

Nació en Lixuri (Cefalonia) en 1811 y murió en Atenas el 18 de julio de 1901. Recibida la primera instrucción en su tierra empezó a estudiar Leyes y Matemáticas en Corfú, donde tuvo ocasión de escuchar a Calvo y de conocer a Solomos. Marchó luego a París y a Pisa, y se graduó en Derecho en esta última ciu­dad. En 1839 volvió a su patria con el fin de ejercer en ella la abogacía. Sin embar­go, su espíritu crítico e independiente sen­tíase a disgusto en la pequeña y atrasada ciudad, en la cual escaseaba la higiene y mil prejuicios anquilosaban las costumbres; la misma religión, concebida por el pueblo, y aun por el clero, como manifestación ex­terna más bien que como regla moral, cho­caba con la rigidez de una mente inclinada a la austeridad protestante. Tal estado de ánimo llevóle a la sátira y a la crítica so­cial.

En 1845 Laskaratos publicó el pequeño poema Lixuri en 1836 (v.), en el que, inspirán­dose en El cubo robado (v.), del italiano Tassoni, se burlaba de una fútil contro­versia de sus conciudadanos. Más mordaces y abiertas resultaron sus críticas en Los misterios de Cefalonia (v.), obra publicada en 1856, y en la que se critican duramente las costumbres de la isla sin respetar el culto ni el clero. El texto en cuestión alcanzó un escandaloso éxito, y su autor fue excomul­gado y hubo de refugiarse durante algunos años en Inglaterra. Su espíritu, no obstante, era demasiado independiente para renun­ciar por completo a la terrible arma de la ironía en la debelación de las debilidades y los vicios de sus compatriotas; y así, vuelto de nuevo a la patria reanudó su misión en la prensa satírica, lo cual, natu­ralmente, siguió creándole dificultades y llevóle incluso a la cárcel. Dictó en italiano su autobiografía. En los últimos años de su vida pudo comprobar con satisfacción la mejora que habían experimentado muchas cosas en Cefalonia.

B. Lavagnini