Nació en Lixuri (Cefalonia) en 1811 y murió en Atenas el 18 de julio de 1901. Recibida la primera instrucción en su tierra empezó a estudiar Leyes y Matemáticas en Corfú, donde tuvo ocasión de escuchar a Calvo y de conocer a Solomos. Marchó luego a París y a Pisa, y se graduó en Derecho en esta última ciudad. En 1839 volvió a su patria con el fin de ejercer en ella la abogacía. Sin embargo, su espíritu crítico e independiente sentíase a disgusto en la pequeña y atrasada ciudad, en la cual escaseaba la higiene y mil prejuicios anquilosaban las costumbres; la misma religión, concebida por el pueblo, y aun por el clero, como manifestación externa más bien que como regla moral, chocaba con la rigidez de una mente inclinada a la austeridad protestante. Tal estado de ánimo llevóle a la sátira y a la crítica social.
En 1845 Laskaratos publicó el pequeño poema Lixuri en 1836 (v.), en el que, inspirándose en El cubo robado (v.), del italiano Tassoni, se burlaba de una fútil controversia de sus conciudadanos. Más mordaces y abiertas resultaron sus críticas en Los misterios de Cefalonia (v.), obra publicada en 1856, y en la que se critican duramente las costumbres de la isla sin respetar el culto ni el clero. El texto en cuestión alcanzó un escandaloso éxito, y su autor fue excomulgado y hubo de refugiarse durante algunos años en Inglaterra. Su espíritu, no obstante, era demasiado independiente para renunciar por completo a la terrible arma de la ironía en la debelación de las debilidades y los vicios de sus compatriotas; y así, vuelto de nuevo a la patria reanudó su misión en la prensa satírica, lo cual, naturalmente, siguió creándole dificultades y llevóle incluso a la cárcel. Dictó en italiano su autobiografía. En los últimos años de su vida pudo comprobar con satisfacción la mejora que habían experimentado muchas cosas en Cefalonia.
B. Lavagnini

