Conquistador español. Nació en Jerez de la Frontera o en Sevilla, murió en esta última ciudad. Vivió en el siglo XVI.
Era hijo de Francisco de Vera y de Teresa Cabeza de Vaca, vecinos de Jerez, y fue su abuelo el famoso Pedro de Vera, conquistador de la Gran Canaria. Alistado C. de V. para ir a Florida con Pánfilo de Narváez, zarpó de Sanlúcar el 17 de junio de 1527 y llegó en abril siguiente al puerto de Santa Cruz.
En 1531 pasó a la inmediata tierra firme de Florida, desde donde, tras una penosa y extraordinaria peregrinación que duró nueve años, pudo reunirse con Hernán Cortés en México. Vuelto a España, fue encargado por el emperador de una expedición al Río de la Plata, con el cargo de adelantado. Salió de Sanlúcar el 8 de noviembre de 1540.
Llegado a la costa del nuevo continente, emprendió el viaje por tierra hacia la ciudad de Asunción. Allí tomó el mando de los colonizadores, con Irala, el antiguo jefe, como maestre de campo. Su política, contraria a los abusos de la administración, le concitó el odio de algunos oficiales reales, los cuales fomentaron el descontento entre los soldados hasta que estalló una conspiración por la que C. de V. fue depuesto y erigido jefe Irala.
Al cabo de diez meses de prisión acordaron los sediciosos mandar a C. de V. a España, acompañado del veedor Cabrera y el tesorero García Venegas, causantes de su desgracia, los cuales llevaban consigo procesos amañados para defender su inocencia y la actitud de Irala. Llegados a la corte, C. de V. fue condenado a privación de oficio y destierro a Orán; pero, revisado inmediatamente el proceso, fue absuelto y declarado inocente, aunque con la prohibición de volver al Río de la Plata.
Se le señaló una indemnización de 2.000 ducados; nombrado prior de un convento de Sevilla, allí pasó los últimos años de su vida en paz y con honra. Escribió C. de V. una Relación de los naufragios y comentarios (v.), que en realidad son dos obras distintas. Los Comentarios relatan sus andanzas por la región del Río de la Plata, y los Naufragios, sus aventuras por tierras de Florida. La parte de Comentarios fue redactada por el escribano Pero Hernández por orden de C. de V.

