Alonso de Ovalle

Nació en Santiago de Chile en 1601 y murió en Lima el 11 de marzo de 1651. De familia noble y oriunda de España, estudió en el Colegio de San Mi­guel de Santiago y en Córdoba de Tucumán, ingresando en la Compañía de Jesús en 1519. Alcanzó importantes puestos como profesor de Filosofía y más tarde como director del Seminario de San Francisco Ja­vier de Santiago. Procurador de la vicepro­vincia de Chile asiste en Roma a la octava congregación de la Orden. Vuelto a Amé­rica falleció en Perú. De él conocemos la Epístola ad proepositum generalera societatis Iesu, qua statum in provincia Chilensi eocpoccit (Madrid, 1642) y la Histórica rela­ción del reino de Chile, y de las misiones y misterios que exercita en él la Compañía de Jesús (v.), escrita con motivo de su es­tancia en Europa y de la ignorancia que en ésta existía de las cosas de América.

Su importancia radica en ser la primera his­toria chilena; con las comprensibles lagu­nas y deficiencias propias de la época, cons­tituye sin embargo importante documento en algunos aspectos, en especial de las cos­tumbres del Chile de su tiempo. Publicóse en 1646 en Roma, traduciéndose al poco tiempo al italiano y al inglés. A Alonso Ortiz y Ovalle, que no es otro que el autor de que hablamos, se deben las obras Varias y diversas noticias del reino de Chile (sin fecha de impresión), a modo también de historia, con noticias anteriores a la con­quista, en una parte poco interesante de la obra, y de la misma conquista de la que aporta importante información, y Árboles de la descendencia de los muy Nobles ca­sas y Apellidos de los Rodríguez del Man­zano, Partenes y Ovalles (1646). Excelente prosista, con un estilo perfectamente tra­bado, a un tiempo expresivo y elegante» su obra es una de las más interesantes creaciones del humanismo americano. *