Alfred-Jules-Émile Fouillée

Nació en La Pouéze (Maine-et-Loire) el 18 de octubre de 1838 y murió en Lyon el 16 de julio de 1912. Alcanzó notoriedad gracias a dos obras his­tóricas, La philosophie de Platón y La philosophie de Socrate, que le valieron el triun­fo en dos concursos para monografías de tema obligado organizados por la Academia de Ciencias.

Sucesivamente, y después de haber enseñado en Douai, Montpellier y Burdeos, fue «maître de conférences» en la École Normale Supérieure de Paris, cargo que hubo de abandonar al cabo de tres años por motivos de salud.

Sus numerosas obras, históricas y teoréticas, tuvieron una gran difusión durante los últimos años del siglo pasado y los primeros del actual; entre las principales cabe mencionar La liberté et le déterminisme (1872), tesis de doctorado del autor; Critique des systèmes de morale contemporaine (1883), El porvenir de la meta­física fundada en la experiencia (1889, v.), La psicología de las ideas-fuerzas (1893, v.), Le mouvement idéaliste et la réaction contre la science positive (1895), La mo­rale des idées-forces (1908) y Esquisse d’une interprétation du monde (1912).

La ideolo­gía de Fouillée pertenece a la corriente del posi­tivismo espiritualista, cuyo principal repre­sentante fue Wundt. En la especulación fran­cesa del siglo pasado, señala el tránsito del eclecticismo y el espiritualismo de -la pri­mera mitad al contingentismo y al intuicionismo de la segunda.

Anticipa, en parte, las ulteriores tendencias antipositivistas y pragmatistas de la filosofía europea y, sin­gularmente, de la francesa; en efecto, pre­tende conciliar en una síntesis superior el espiritualismo y el naturalismo, los postu­lados de la metafísica tradicional y los re­sultados de la ciencia positiva.

T. Moretti Costanzi