Nació en Paris el 7 de mayo de 1713, Murió en la misma capital el 17 de mayo de 1765. Fue iniciado por su padre en los estudios de Matemáticas, por las que manifestó una precocísima y excepcional propensión: ya a los trece años presentaba a la Académie Française (1726) una memoria sobre cuatro curvas descubiertas por él y tres años después terminaba un tratado sobre las líneas de doble curvatura.
Por ello, en 1731, aunque no tuviera todavía la edad exigida, su fama de matemático era tal que fue admitido en la Academia de Ciencias. En estos años deja casi por completo las Matemáticas puras y concentra su interés sobre aquellas materias a las que quedará vinculado su nombre con mayor esplendor: los problemas de la Geodesia y de la Geografía matemática.
Entre 1733 y 1735 publica dos primeras y notables obras sobre el tema: Dé- termination géométrique de la perpendiculaire tracée par M. Cassini (1733) y Sur la nouvelle méthode de Cassini pour conaitre la figure de la terre (1735). Entretanto, algunos geógrafos francesas habían adelantado la hipótesis, que después resultó errónea, de que la Tierra fuera achatada por el ecuador en lugar de serlo por los polos, y para decidir sobre tal cuestión, el rey de Francia sufragó los gastos de una expedición a Laponia, en la que fue admitido C. a pesar de su juventud, en consideración a sus méritos.
Como resumen de esta expedición publicó lo que es considerado como su obra maestra: Teoría sobre la forma de la Tierra (v.), que vio la luz en París en 1734. Después de este trabajo, sin embargo, va disminuyendo su interés por la Geodesia; se dedica a la Astronomía, especialmente a la lunar.
De 1752 es la célebre Théorie de la Lune, que le valió un galardón de la Academia de San Petersburgo. Le dio mucha fama también el cálculo que hizo en 1758 del paso del cometa Halley por el perihelio, cálculo que resultó plenamente confirmado por la realidad.
G. Preti

