Léon Cladel

Nació en Montauban el 13 de marzo de 1835 y Murió en Sèvres el 20 de julio de 1892. En el seminario menor de su ciudad natal empezó sus estudios, que pro­siguió en Moissac y acabó en Toulouse.

Licenciado en Derecho, se colocó en el des­pacho de un abogado de Montauban. Sin embargo, en 1857 marchó a París e inició sus actividades literarias en la Revue Fan­taisiste de Catulle Mendès. En 1862 publicó la novela Les Martyres ridicules, prologada por Baudelaire.

En el periódico L’Europe apareció Pierre patient, otra novela que no logró sacar de la oscuridad al autor. Un cuento audaz, Une maudite, le valió algo peor: un mes de cárcel. No obstante, lle­garon al fin los tiempos del éxito, preparado por el grupo de novelas en las que describe las costumbres rurales de Quercy y debido a las cuales Barbey d’Aurévilly denominó al autor «un rural écarlate»: Mes paysans, Le bouscassié (1869), La fête votive de Saint-Bartholomé Porte-glaive, con prólogo de Veuillot (1865-70).

Siguieron Los vaga­bundos (cuentos, 1873, V.), L’Homme à la Croix-aux-Boeufs (1878), Ompdrailles, le Tombeau des Lutteurs (1879), Crète rouge (1880), N’a qu’un oeil (1882), Kerkadec (1883), Urbains et ruraux (1884), Mi-diables (1885), Héros et Pantins (1885), Gueux de marque (1887), Raca (1888), Juive-Errante (1897, póstuma).

C. Falconi