(Al-Battānī) N. antes de 858 en Battan, en los alrededores de Harran, Mesopotamia occidental; m. en 929 en Qasr al-Giss, junto al Tigris.
Es el más famoso de los astrónomos árabes. Por su pueblo natal fue llamado al- Battānī, latinizado en Albatenio; pero su verdadero nombre era Abu Abd Allah Muhammed ibn Gabir ibn Sinan al-Harrani.
Su padre alcanzó fama como mecánico y constructor de instrumentos astronómicos. Ello contribuyó quizá a la perfección de sus observaciones, que inició hacia el año 887 y continuó hasta el 918, en gran parte en la ciudad de Rakkah, en el Eufrates, donde vivió, y también en Antioquía.
Como todos los astrónomos de su tiempo, se interesaba por la astrología, pero, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, trató la Astronomía de un modo científico, para llegar a comprender algo de la misma, por lo que sus biógrafos pueden afirmar que «ninguno de los musulmanes ha igualado a Albatenio en las observaciones exactas de los astros y en la indagación de sus movimientos».
Entre las obras de Albatenio se recuerdan los comentarios al Almagesto (v.), de Tolomeo, y un tratado de astronomía y geografía. Pero su obra más importante es conocida por la traducción latina de Nallino (v. Obra astronómica).
Explica Albatenio en el prólogo la finalidad de su obra, y escribe: «Es tan grande, en efecto, la majestad de esta ciencia amplia y celeste, que nadie la puede abrazar totalmente de un modo exacto. Por ello he compuesto este libro, en el que, explicando las cosas difíciles y los principios abstrusos de la ciencia, facilitaré el camino a los que quieran estudiarla y seguirla».
G. Abetti

