Nacido en Siena en octubre de 1799, m. en Florencia el 20 de junio de 1840. Orientóse hacia estudios jurídicos y, después de haberse licenciado, entró en la magistratura.
En 1837, y en parte para recordar la memoria y el arte de su padre, publicó una evocación erudita de los Spettacoli degli antichi romani, tema que había sido tratado por su progenitor en muchas de sus obras. Como novelista, realizó dos mediocres tentativas: Beatrice Cenci romana (1839, v.) y Marietta de Ricci ovvero Firenze al tempo dell’assedio (1840), que recuerdan los modelos mejores de un Guerrazzi y de un Manzoni.
Dejó además el notable ensayo Giudizio crimínale in To- scana secondo la riforma Leopoldina.
C. Falconi

