Nacido en Viena el 7 de febrero de 1870, m. en Aberdeen (Escocia) el 28 de mayo de 1937. Las doctrinas de Sigmund Freud sobre las neurosis atrajeron la atención de A., quien en los primeros tiempos después de su licenciatura ejercía como especialista oculista.
Se pasó entonces al campo del Psicoanálisis, en el que realizó importantes investigaciones sobre el desarrollo y la curación de las neurosis de los niños, llegando bien pronto a conclusiones que le indujeron a elaborar una doctrina propia.
En tanto que Freud atribuye todas las psicopatías a la movilización («Verdrängung») de los instintos sexuales, A. las reduce al instinto de poder. En el muchacho anormal, el «complejo de inferioridad» se convierte, por decirlo con las mismas palabras de A., en «un factor permanente del desarrollo psíquico del individuo».
Posteriormente, el sentimiento de inferioridad es combatido y psicológicamente compensado, a su vez, por la fuerza de «expansión de la personalidad», que es la que condiciona «el estilo de vida» de todo individuo. Las obras fundamentales de A. son: Las inferioridades orgánicas y sus repercusiones psíquicas, La práctica de la psicología individual, a las que seguirán La ciencia del vivir, El sentimiento de la vida, Práctica y teoría de la psicología individual, que es su obra capital, y Del temperamento nervioso.
En 1910 fue fundada la «Asociación Psicoanalítica Internacional», y a pesar de los anatemas y del resentimiento personal del viejo Freud, A. fue acogido en ella juntamente con Jung. En 1932, habiendo comenzado en alemania las persecuciones raciales, A. se trasladó a los Estados Unidos, donde profesó en el Long Island College of Medicine.
P. Sforzini

