Abraham Viktor Rydberg

Nació el 18 de diciembre de 1828 en Jónkoping (Suecia meridional) y murió en Estocolmo el 21 de sep­tiembre de 1895. Formado en el dolor y las dificultades, ingresó pronto en el periodis­mo liberal, en el cual militó durante muchos años (1855-74), e hizo del Goteborgs Handels-och-Siofarts-Tidning? una tribuna pública para la discusión de los grandes pro­blemas de la época. Su extensa labor lite­raria, política y religiosa, que da cabida, singularmente en el plano político, a las experiencias del liberalismo francés e in­glés, viose, no obstante, esencialmente do­minada por la ideología de Hegel y de la corriente posthegeliana de derecha. Tempe­ramento romántico y místico, torturado por una anomalía sexual congénita, embelleció con matices aventureros y pintorescos los temas alegóricos de sus novelas de ambiente histórico; así, El corsario del Báltico [Fribytaren pá osteràjón, 1857], Singoalla (1857, v.), El último ateniense (1859, v.), El ar­mero (1891, v.).

La experiencia de Italia, país del cual siguió con entusiasmo el mo­vimiento liberal y unitario, inspiróle varios ensayos de historia de la cultura y del arte — Leyendas romanas [Romerska ságner, 1874], Los apóstoles Pedro y Pablo [Om Apostlarne Paulus och Petrus, 1874], Em­peradores romanos en el mármol [Romers­ka Kejsare i marmor>, 1875-76]— y poe­sías ideológicas (Dikter, 1882). Su profundo conocimiento de Goethe dio lugar a la tra­ducción sueca de Faust (1876). Casado con E. Hasselblad en 1879, abandonó la activi­dad periodística, y en 1884 se trasladó a Estocolmo, donde fue profesor de Historia de la cultura en el Instituto Superior.

Por aquel entonces dedicóse también al estudio de la historia y de la mitología germánicas (Investigaciones sobre la mitología germá­nica [Undersókning i germanisk mythologi, 1866-69)], con un espíritu romántico y con­servador que, posiblemente con escasa ló­gica, persistió siempre en Rydberg junto a las exigencias racionalistas del liberalismo (El almanaquero [Grubblaren, 1890], El nuevo poema de Grotti [Den nya Grottesânger, 1891]). En 1870 llegó a diputado de la Se­gunda Cámara, y en 1877 ingresó en la Academia de Suecia.

M. Gabrieli