Ercole Bentivoglio

Nació en 1506 y m. en 1573. Era hijo del señor de Bolonia, Aní­bal II. Refugiada su familia en Ferrara ante el avance de las tropas de Julio II, Bentivoglio per­maneció allí largos años; los dos últimos decenios de su vida los pasó en Venecia.

Inició sus actividades literarias con algunos sonetos de carácter platónico, y luego dedi­cóse a la comedia. A 1546 pertenecen las Sátiras (v.), que oscilan entre una ironía templada y acentos de tono elegiaco; esta obra y algunos Capitoli en los que alaba el queso, el vino, la fiebre cuartana, etc., son documentos interesantes sobre las cos­tumbres y la cultura del siglo XVI.

C. Falconi

Ugo Benzi de Siena

Nació en Siena en 1360 y m. en Ferrara en 1439. Hijo de una fami­lia entre cuyos miembros figuraron ilustres médicos, fue el más insigne de todos ellos.

Enseñó en Pavía y Placencia, y también, posiblemente, en Florencia, Bolonia, Siena y Perugia. En 1423 se hallaba junto al mar­qués de Este, en Ferrara, donde permane­ció hasta su muerte.

Este discutido médico escribió obras que, sin embargo, no ejer­cieron una gran influencia posterior: un texto de higiene en lengua vulgar (v. Tra­tado de la salud), comentarios sobre Hipó­crates y Galeno en latín y consejos, en esta misma lengua, acerca de todas las enferme­dades. El conjunto de su producción fue publicado en Venecia en 1518.

A. Pazzini

Guido Bentivoglio

Nacido en Ferrara el 17 de octubre de 1577 y m. en Roma el 7 de septiembre de 1644. Formóse en la corte de los Este, y cursó estudios jurídicos en Padua.

Luego, en Roma, abrazó el estado eclesiástico y desempeñó varios cargos pon­tificios. En el agitado ambiente de las luchas entre españoles y holandeses inició, como nuncio en Flandes, su brillante carrera di­plomática.

Ocupó más tarde la nunciatura de Francia, y, elevado a cardenal por Pío V en 1621, fue nombrado jefe supremo de la Inquisición; en calidad de tal firmó la con­dena de Galileo, cosa de la cual trató de disculparse posteriormente.

A la muerte de Urbano VIII parecía destinado a ascender al trono pontificio; sin embargo, enfermó gravemente durante el cónclave y dejó de exis­tir. Su obra de historiador y político pre­senta singular importancia. Sus dos Rela­ciones de la época de sus nunciaturas (1629, v.) ofrecen un cuadro muy claro de la in­tensa vida política europea de entonces; las Memorie (1648), redactadas en los últimos años de su existencia y publicadas con ca­rácter póstumo, describen y enjuician de­tallada y profundamente acontecimientos y personajes.

Más retórica es la historia De la guerra de Flandes (v.), exposición de las luchas religiosas del período 1569-1609, en la que revela, empero, una atenta y sensi­ble observación de hombres y cosas en la contienda entre un mundo viejo y otro nuevo. Este mismo carácter de actor y es­pectador a la vez de tantos y tan variados episodios confiere también un notable inte­rés a sus Cartas diplomáticas (v.)

N. Rellini Lerz

Benoît de Saint-More

Vivió a media­dos del siglo XII, y siquiera ocupe un lugar notable en la literatura francesa medieval como autor de una de las primeras narra­ciones de tema clásico de la época, Le ro­man de Troie (1165) [v. Relatos sobre Tro­ya], es muy poco lo que se conoce de su vida, e incluso los datos que de él poseemos resultan algo inciertos.

Nació, posiblemente, en Sainte-Maure, en Turena; pero vivió en la corte de Leonor de Aquitania, casada — tras su divorcio de Luis VII de Francia — con Enrique Plantagenet. A ella parece re­ferirse precisamente la alusión encomiástica a una «rica señora» que figura en el Ro­man de Troie.

Para complacer a Enrique II, de cuya protección disfrutó, o, mejor, por su mismo encargo, compuso la Chronique des Ducs de Normandie; esta larga obra (43.000 versos) queda interrumpida en En­rique I, y, así, no nos habla — cosa que hubiera podido resultar muy interesante — de un período posterior ni de los aconteci­mientos contemporáneos.

C. Crehonesi

Pierre Benoît

Novelista francés. Nacido en Albi en 1886. Comenzó su carrera literaria con un- volumen de mediocres poesías (Diadumène, 1914).

Pronto se dio cuenta que su verdadera vocación era la de novelista; su primera obra de este género fue Koenigsmark (1918), a la que siguieron La Atlántida (1919, v.), Pour Don Carlos (1920), Mlle, de La Ferté (1923), La Châtelaine du Liban (1924), etc.

Sus novelas han sido muy bien acogidas por el gran público por la ha­bilidad de la trama y la rapidez del desarro­llo. Viajó por Siria, Extremo Oriente, Nue­vas Hébridas, las Antillas, etc. Sus observa­ciones y experiencias de viajero quedan re­flejadas en algunas novelas de fondo exóti­co: Le roi lépreux (1927), Erromango (1920), Fort de France (1933), L’oiseau des ruines (1947), Le casino de Barnazan (1949).

Las mejores narraciones de Benoît son de carácter fantástico-histórico, réplica moderna de la manera de Dumas padre. Miembro de la Aca­demia Francesa en 1931, Benoît fue procesado después de la liberación por colaboracio­nismo con los nazis.