[Méthode d’interprétation et sources en droit privé positif]. Célebre obra de François Geny (1861-1937), aparecida en primera edición, en un solo volumen, en París en 1899 y en dos volúmenes y con un apéndice en la segunda edición, París, 1919.
Geny parte de las insuficiencias del método común de interpretación, que aunque arranque de la exégesis llana, se pierde en abstracciones aéreas. El mal está en el exagerado dominio ejercido por el elemento legal, que no puede agotar la riqueza y la complejidad de la regla jurídica a la que deben someterse los fenómenos sociales de relación. En realidad, la ley sólo expresa la voluntad de aquellos que la constituyeron y de dicha voluntad no puede sacarse más que lo que en ella fue comprendido. La «fórmula» legislativa, ciertamente vinculante para el intérprete, es uno de los medios de la técnica jurídica, pero tan sólo una fórmula indicadora de la regla jurídica que el intérprete ha de encontrar en la fenomenología social. Las relaciones de la vida, la naturaleza de las cosas positivas, contienen, en sí mismas, las leyes que han de regirlas, y los intérpretes juristas han de indagar y ordenar dicho complejo de reglas, integrando el sistema de las fuentes formales. Suele distinguir el autor entre lo «dado» y lo «construido». Lo primero se expresa por la rica fenomenología social, surgiendo del derecho natural que se halla en el fondo de las cosas sociales, lo segundo se identifica con los medios técnicos por los cuales los hombres tratan de sujetar dichas reglas.
Pero mientras la ley y la costumbre cristalizan en el tiempo ciertas reglas jurídicas, sólo la libre investigación científica puede conseguir captar e integrar en los principios la verdadera regla completa de las relaciones, sirviéndose en especial del procedimiento de la analogía. De la diferencia entre lo dado y lo construido el autor hizo después surgir la otra diferencia entre ciencia y técnica, motivo inspirador de su obra no menos notable Science et technique en droit privé positif (París, 1927- 1930). La concepción de Geny se inserta en la gran corriente del «derecho libre»; el autor, sin negar el movimiento moderno de la codificación, quiere abatir el fetichismo de la ley. Sobre todo, en el Derecho francés la influencia de Geny fue sensible, contra el imperio de la vieja escuela de la exégesis, sumisa, a los textos de la ley o a la lógica abstracta y lejana de la vida.
A. Amorth
