El Nuevo Mundo Industrial y Social, Charles Fourier

[Le nouveau monde industriel et sociétaire]. Obra de Charles Fourier (1772-1837), publicada en 1820. Examina to­das las contradicciones del mundo civilizado, imputables al hecho de que el hombre se haya alejado, en todas sus manifestacio­nes, de las leyes de la naturaleza el campo económico, la industria, que qui­siera ser en la intención humana un per­feccionamiento de los medios que la natu­raleza ofrece al hombre (el hacha fue creada para hacer más eficiente el órgano natural que es la mano) y para hacerlo, cada vez más, dueño de las leyes físicas (utilización de las cascadas para extraer energía eléctrica y del movimiento del aire para accionar los molinos), se convierte en causa de desocupación y miseria para la mayor parte del pueblo y en una fuente inagotable de conflictos sociales y de gue­rras nacionales por la conquista de merca­dos de salida de los productos terminados y por el acaparamiento de las materias pri­mas.

El egoísmo más feroz impera en el campo moral; el provecho personal es la ley suprema de todo individuo; el interés de cada cual está en oposición al de los demás (industrial-obrero; comerciante-con- sumidor; médico-enfermo), de modo que toda asociación, sea económica o sexual, no está basada en la armonía natural, sino en un equilibrio inestable y forzoso. La industria se basa por ello en el estado de miseria de los trabajadores, quienes prestan su mano de obra no porque lo quieran, sino porque de otro modo no podrían vivir.

El matrimonio encuentra su fundamento en el predominio que las actuales mentiras convencionales atribuyen al sexo masculino y en la propiedad privada, que sólo con esta institución se mantiene unida. Fourier ana­liza separadamente todas las instituciones de la sociedad contemporánea, busca las causas de su mal funcionamiento y, como Rousseau, piensa que pueden extirparse con sólo reconstruir la sociedad según las leyes de la naturaleza.

De ello nació su idea del «Falansterio», especie de campo experimen­tal donde la vida individual y colectiva ha de vivirse naturalmente, secundando to­das las inclinaciones, sentimientos y pasio­nes, y tratando de explotarlas a beneficio de la colectividad, como Tas fuerzas de la naturaleza; ello comporta un estudio cui­dado y profundo del hombre, tanto desde el punto de vista fisiológico como del psico­lógico. La eugenesia, que es la ciencia que se dedica al mejoramiento de la raza, es muy considerada por Fourier, porque fa­vorece el desarrollo progresivo del hombre, cuya inteligencia se perfecciona con lo fí­sico y consecuentemente la sociedad evolu­ciona cada vez más, con gran ventaja de todos y de cada uno.

Como utópica puede definirse la construcción social de Fourier, porque prescinde totalmente de las leyes históricas, que son tan férreas como las naturales.

G. Ferro

El Nuevo Mundo Descubierto Por Colón, Félix Lope de Vega Carpió

Comedia heroica en tres actos y en verso de Félix Lope de Vega Carpió (1562-1635), publicada en la Parte IV de su teatro (Madrid, 1614). Aunque sea una de las obras menos logradas del gran dramaturgo, es digna de tenerse en cuenta co­mo tentativa de llevar a la escena las aven­turas del gran navegante genovés.

La co­media se inicia con vanos intentos del Al­mirante para encontrar, en Portugal, ayuda a su empresa, y termina con la presenta­ción de los productos del Nuevo Mundo a los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Junto a los personajes históricos y verosí­miles toman parte personajes alegóricos co­mo la Providencia, la Cristiandad y la Idolatría. El motivo ideal de la comedia es la exaltación de la fe cristiana por encima de la avidez del oro que mueve a los con­quistadores y bajo dicha luz están consi­derados los diversos personajes que actúan como instrumentos de la Providencia.

La intriga de la comedia es demasiado desli­gada y se resuelve en una reseña de cua­dros separados que constituyen la apoteosis de la gran empresa histórica.

A. R. Ferrarin

El Nuevo Propietario, Mór Jókai

[Ac uj föl- desur]. Es la novela húngara más popular de Mór Jókai (1825-1904), publicada en 1863, traducida después a varios idiomas y por fin representada como drama y como pe­lícula.

Se desarrolla en los años después de 1850, durante el período de represión que siguió a la guerra de la independencia. La figura más característica es el anciano Adán Garanvólgyi (v.), propietario hún­garo, que no quiere aceptar el absolutismo austríaco y acoge todas las disposiciones oficiales con aquella resistencia pasiva en­tonces tan divulgada. No viaja por no te­ner que pedir el pasaporte, no bebe porque imponen un impuesto sobre el vino, no fuma, ya que el tabaco es ahora monopolio austríaco.

No protesta para que el general austríaco jubilado Ankerschmidt le devuel­va su finca. Este austríaco se establece en la finca con sus dos hijas para dedicarse a la agricultura, de la que no entiende nada en absoluto, y perdería todo su di­nero si no le ayudase su anciano vecino. Un aventurero, que se hace pasar por Petofi ante el administrador de Garanvólgyi, ca­rácter magistralmente caracterizado, se pre­senta como fugitivo polaco en casa de An­kerschmidt y seduce y rapta a la hija mayor, mientras denuncia a Garanvólgyi acusándole de guardar en su casa irnos es­critos contrarios al Estado.

Del registro que realiza la policía resulta que se trata sencillamente de cartas escritas por su nieto desde la fortaleza de Kuístein, donde está encerrado por haber participado en la guerra de independencia, y de las contes­taciones del anciano, nunca enviadas para no enriquecer los correos austríacos. La correspondencia llega a manos de la hija menor de Ankerschmidt, quien a través de ella se enamora del joven, Aladár, hasta el punto de que, con la ayuda de su padre, consigue sacarle de su cautiverio. Los dos jóvenes llegan a conocerse y, después de una inundación descrita con grandiosidad épica, en la que Aladár tiene un papel heroico, se casan.

Bajo la influencia de los acontecimientos y del ambiente, el nuevo propietario rompe con su pasado y de hon­rado adversario pasa a ser auténtico hún­garo. El escritor describe con mano maestra el terrible estado de los ánimos durante el período de la represión y el lento proceso de la reconciliación. La idea para el per­sonaje de Ankerschmidt se la dio Haynau, que en los últimos años de su vida se en­cariñó con los húngaros y trató de ser un verdadero húngaro.

M. Bbnedetk

Nuevo Método Para los Máximos y Mínimos asi Como Para las Tangentes, Que no se Detiene Ante Cantidades Fraccionarias o Irracionales, y un Singular Cálculo Para Aquellos Problemas, Gottfried Wilhelm von Leibniz

[Nova methodus pro maximis et minimis itemque tangentibus quae nec fractas nec irrationales quantitates moratur et singulare pro illis calculis geriush Obra del filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm von Leibniz (1646-1716), publicada en las «Acta Eruditorum» de 1684.

Es, ciertamente, uno de los escritos más importantes de la ciencia matemática. Leibniz aplica su concepto de derivada al cálculo de funciones elementa­les, y demuestra que la derivación es también aplicable a las funciones en que en­tran funciones radicales.

El autor sienta además las bases para el cálculo de máxi­mos y mínimos de una función, demostran­do claramente que el hecho de anularse la primera derivada caracteriza la existencia de tales máximos y mínimos, que son des­pués determinados por la segunda derivada.

Leibniz aplica este su nuevo algoritmo al estudio de las curvas, y da así origen al análisis infinitesimal de la geometría. Prác­ticamente aplica a una curva particular el método de la construcción de las tangentes mediante curvas individuadas por ecuacio­nes irracionales y confirma matemáticamen­te el principio de Fermat, según el cual un rayo luminoso recorre el espacio entre dos puntos con trayectoria mínima, y llega des­pués, por la refracción de la luz, a un resultado semejante a la conocida ley de Descartes.

Todas estas investigaciones sobre el cálculo diferencial habían de conducir más tarde a Leibniz a nuevos descubrimien­tos, especialmente en lo que se refiere al   cálculo integral y a las ecuaciones tras­cendentes, comunicados por él en sucesivos escritos que demostraron cuán grande es la contribución que aportó a la nueva rama de las matemáticas creada por él mismo.

O. Bertoli

Nuevo Método, Colin Maclaurin

[Nova methodus uníversalis curvas omnes cuiuscumque ordinis mechanicae de scribendi sola datorum angulorum et rectas ope]. Memoria del ma­temático inglés Colin Maclaurin (1698- 1746), insertada en las «Philosophical Trans­actions», de la Sociedad Real de Londres, en 1719. Continuando unas consideraciones de Newton sobre las curvas de tercer orden, aplica las coordenadas cartesianas a la de­mostración de la generación orgánica de las secciones cónicas ideadas por Newton y completa lo que éste escribió sobre las cú­bicas planas, basando su estudio en la hi­pótesis de que tengan un punto doble. Al año siguiente. Maclaurin amplió su tra­bajo desarrollándolo en la obra Geometría orgánica (v.)