[Die acht Gesichter am Biwa-See]. Ocho narraciones de Max Dauthendey (1867-1918) publicadas en 1911.
Cada narración tiene como punto de partida un momento fugaz, una luz, una tonalidad del lago japonés de Biwa: la barca de vela inspira la historia de la pequeña Hanake, que, elegida por el príncipe imperial, se entrega al mensajero de éste; la lluvia nocturna es el tema de las vicisitudes de Kiri, pobre pescador que se eleva, en la leyenda, a semidiós; la campana del templo sugiere el tema del hombre que descubrió la misteriosa lengua de la corteza de los árboles y prefirió el amor de la mujer de la risa cantarina a la inmortalidad; el cielo y el sol sirven de fondo a la trágica lucha entre dos rivales en amor; la luna de otoño es el motivo que inspira la novela de Ojos de Liebre, que sabe contar tres mil historias acerca de la luna; el crepúsculo vespertino, la historia de la mujer que se enamoró del arquero visto una vez en el templo, y lo divinizó; la nieve al anochecer, el escenario en que se mueve el actor japonés que enloqueció de dolor por la muerte de su joven esposa europea.
Paisaje y sentimiento de amor juegan entre ilusión y realidad, símbolo y verdad, en estas narraciones perfectamente acabadas y diseñadas con exquisita delicadeza de contornos: evocación, no reconstrucción de paisajes y tipos japoneses, refracciones mejor dicho, de luz oriental a través del prisma de una sensibilidad europea.
G. F. Ajroldi
