[Esame di coseienza di un letterato]. Confesiones literarias publicadas en 1916. El autor, en vísperas de marchar voluntario a la guerra en 1915, hace un examen de su vida de crítico y literato y, con la sutil angustia del hombre culto, situado frente a unos acontecimientos que parecen salir de la órbita de su propia vida, como puede ser una guerra mundial, advierte los límites espirituales de toda su pasada actividad.
Comprende de modo dolorosísimo que su educación humanista, aunque penetrada sutilmente de amor a la poesía, ha quedado como un jardín cerrado, y que, por otra parte, un profundo anhelo poético, perseguido incluso en su obra crítica, vicia sus necesidades filosóficas y culturales. De este modo la inquietud de un espíritu, que parecía vacilar entre las efusiones sentimentales y el perspicaz análisis de la filosofía moderna, se acentúa y se exaspera con la extremada meditación sobre la propia vida en un recogimiento casi voluptuoso, hecho de ecos y de susurros, de analogías y de reacciones. Este Examen explica asimismo la naturaleza de la obra crítica de Serra, su siempre insatisfecha curiosidad de nuevas formas poéticas y, a la vez, su fidelidad a un tipo estrictamente humanista de cultura literaria.
Parece que más allá de un fácil impresionismo, casi como un fin en sí mismo, vislumbra un mundo más complejo, una forma de vida más ardua, que se enlaza mejor con la tragedia contemporánea. La tradición italiana y las enseñanzas de Carducci son para Serra un dulcísimo mito, pero también ante las nuevas exigencias espirituales estimuladas por la guerra su mundo se mantiene provinciano y tranquilo: es el mundo de un hombre que medita. Nutrido por la savia de su educación literaria, el escritor supera lo que estima un mero idilio juvenil y reafirma sugestivamente los derechos de la pasión y de la lucha. La guerra lo sorprendió con todas sus inquietudes, sedientas de futuro: fue también la prueba del fuego para la literatura («Envejeceremos fracasados. Seremos aquellos que han frustrado su destino»). Pero el meditativo Serra murió al cabo de poco tiempo en una trinchera y su libro quedó como el documento fundamental de su espiritualidad.
C. Cordié
Es la expresión del equilibrio italiano. (G. Prezzolini)

