[Die ewige Wiederkunft]. Obra filosófica incompleta escrita en fragmentos (1881 y 1884-1888) y publicada postuma en el VI y X volúmenes de la obra editada a cargo de E. Forster-Nietzsche (Leipzig, 1896-1911).
La idea central le vino al autor inesperadamente en agosto de 1881 en Silvaplana «a seis mil pies sobre el mar y mucho más arriba que todo lo humano» o, como más tarde preferirá decir, «a seis mil pies más allá del hombre y del tiempo». Consiste en la afirmación de que la vida universal se repite y se repetirá infinitamente. Nietzsche creyó poder corroborar con argumentos científicos esta tesis antaño escarnecida por él (v. Consideraciones intempestivas) en la forma en que se había presentado en la filosofía griega. Pero lo que importa en la idea de la eterna vuelta es su carácter de «suprema afirmación» vital; cuando, en el círculo de la existencia cósmica, se presenta dicho pensamiento, entonces se alcanza el mediodía de la humanidad, caracterizado por el «amor fati», por una aceptación y un ardiente amor hacia la vida y el destino.
La eterna vuelta ocupa el lugar de la inmortalidad; su revelación nos enseña que esta vida, no otra, es la vida eterna; «Non alia, sed haec vita sempiterna». Es bien curioso que en una anotación fugaz el autor haya escrito de la eterna vuelta manifestando sus propias dudas: «Quizá no es cierto; pueden otros luchar con ello». El motivo de la eterna vuelta se encontrará en la Gaya Ciencia (v.) y en Así hablaba Zarathustra (v.). [Trad. de Eduardo Ovejero en Obras completas, tomo V (Madrid, 1932)].
G. Alliney

