El epistolario de San Ambrosio (330?-397) comprende 91 cartas, no todas escritas para ser enviadas a destinatarios y corresponsales sino que algunas son relaciones, memoriales, polémicas, incluidas después, dado su carácter personal, entre la correspondencia propiamente dicha, la cual no tanto por su carácter literario y estilístico cuanto por su valor histórico, literario, autobiográfico, tiene gran importancia.
Los asuntos religiosos y estatales durante todo el sig. IV hallan en el epistolario ambrosiano copiosa documentación e ilustración. Varias cartas atestiguan la posición intransigente del obispo, ora en la polémica contra Símaco por la remoción de la estatua de la Victoria de la Curia romana (382); ora en misión diplomática junto al emperador Máximo, con el fin de apoyar la causa del joven Valentiniano II (383); ora en completa oposición con la herejía arriana (386); ora en audaz requisitoria contra la conducta del emperador Teodosio, que al fin se sometió al batallador obispo. Más que las obras exegéticas, dogmáticas, morales, ascéticas, oratorias, iconográficas, las Epístolas nos muestran la verdadera alma y la verdadera faz de este hombre eminentemente práctico, hasta en la administración de los bienes espirituales.
F. Della Corte

